<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771</id><updated>2011-10-10T06:47:55.119+01:00</updated><title type='text'>Azulinante</title><subtitle type='html'>Historias azules para gente azul.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>54</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-8600283927994182587</id><published>2010-07-03T15:23:00.003+01:00</published><updated>2010-07-03T15:50:37.945+01:00</updated><title type='text'>Génesis 1,28. versión 2.0</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Se nos ha revelado un nuevo Dios. Estábamos en casa oyendo a Queen o a AC/DC , no lo tenemos muy claro aun, y bebiendo y fumando, más o menos de lo de siempre, y de pronto hemos sentido su presencia. No ha sido una alucinación, ni los porros de maría, ni el aburrimiento. Ha sido una verdadera revelación. Esas cosas se saben. Si Dios se te aparece &lt;em&gt;lo notas de forma cierta&lt;/em&gt;, no es como si te gusta una tía o a qué partido votar. Aquí no hay dudas. Los cuatro lo hemos sentido, nos hemos quedado quietos, con la música, no sabemos si Queen o AC/DC en ese momento, sonando como a lo lejos, y entonces un resplandor, y se ha aparecido Dios. El nuevo. Eso es lo primero. Este es un Dios nuevo. No entendíamos mucho de dioses, ahora sí, pero al parecer al antiguo lo van a cambiar, lo han cambiado, y éste es el nuevo. Nos ha dicho que el tiempo pasa, que las cosas cambian, que la eternidad no es de este mundo y tal, y que tampoco es tan raro que se cambie de Dios. Las cosas no son igual que hace dos mil años y era de esperar que un trabajo de siete días realizado por un principiante necesitase retoques, mejoras. Es normal y hay que aceptar los cambios con naturalidad. Le ha tocado a él y nos ha contado sus planes. Nos ha elegido a nosotros cuatro porque nos llamamos Pablo, Pedro, Juan y Mateo, aunque le llamemos Mat, y le ha parecido elegante el hacerlo así, como un gesto de buen rollo a su antecesor. Como es normal en estos casos nos ha pedido que difundamos su mensaje, por eso nos hemos dado de alta en facebook, twenty, y vamos a empezar un blog. Los sms son caros y el mensaje es largo. Los hemos descartado como medio para transmitir la palabra de Dios. No podemos contar todo lo que nos ha dicho, que ha sido mucho. Va a haber cambios. Es un poco secretero. Le gusta dosificar la información, en eso dice que tiene que mantener los viejos métodos. Después de que se fuera nos hemos quedado confusos y tenemos que aclarar las ideas, lo primero lo de la canción que sonaba, por si es una señal. Todos menos Juan creemos que Freddy debe de estar mas cerca de Dios que Angus. Es sólo una intuición pero nos sentimos un poco místicos y no nos dejamos llevar por la razón. Juan nos ha dado argumentos contundentes a favor de Angus pero no le hemos hecho ni caso. Lo segundo es intentar acordarnos de todo porque aunque se nos ha pasado rápido, hemos estado hablando más de seis horas y, la verdad, nos hemos despistado un poco. Dios divaga, es un hecho, aunque ahora estemos de su parte, hay que resumir. Lo vamos a apuntar y luego a copiar en el blog y en facebook y en twenty. Lo tercero es lo de la comida. Tenemos hambre y nos apetece pizza aunque podríamos comernos cualquier cosa. Lo que está claro es que ha cambiado el cuento, que este Dios es más exigente. No creemos que se conforme con eso de la fe, las religiones y el juicio final. Dice que tenemos que evolucionar de verdad y que lo que hemos venido haciendo es buscar excusas para tocarnos los huevos y follar como locos. Ha utilizado otras palabras pero nosotros lo hemos entendido clarito. Lo último que ha dicho antes de irse ha sido “Creced y resolveos como incógnitas de sistemas de ecuaciones indeterminadas”. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-8600283927994182587?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/8600283927994182587/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=8600283927994182587' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/8600283927994182587'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/8600283927994182587'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2010/07/genesis-128-version-20.html' title='Génesis 1,28. versión 2.0'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-6429874533940226290</id><published>2008-10-14T16:58:00.002+01:00</published><updated>2008-10-14T17:13:23.842+01:00</updated><title type='text'>Tapas de Alcantarilla</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Artículo extraído y recuperado por Cross del último número de la revista cultural Bedoce, editada por D.P., en la que reaparece la sección Comiendo Yeso del reconocido crítico de arte y escritor Osano.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quizá no todos recuerden a Antonio Robledo, el “artista”, totalmente desconocido hasta finales del 2005, momento en cual saltó a los medios de comunicación con su misteriosa y fugaz obra &lt;em&gt;Tapas de Alcantarilla&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;A principios de Febrero de ese año, en una página de internet creada a tal efecto llamada Arteacción, Robledo mostraba fotografías de calles de Nueva York, Paris, Ámsterdam, Londres, Madrid y Murcia en las que había sustituido las tapas de alcantarillado originales por otras con el escudo y el nombre de su pueblo, Alcantarilla (Murcia). Según explicaba en su página, las tapaderas habían sido robadas por él mismo en las calles de Alcantarilla y enviadas por correo a distintos paisanos repartidos por el mundo, excepto las de Murcia y Amsterdam, que una por cercanía y la otra por simpatía, habían sido colocadas por él en persona. Toda la acción, contaba Robledo, se llevó a cabo de forma sincronizada y coordinada, de forma que una vez los colaboradores repartidos por el mundo habían recibido las tapaderas, éstas fueron colocadas con pocas horas de diferencia. Las tapaderas originales de Nueva York, Paris, y el resto de ciudades le habían sido reenviadas a Robledo y, según explicaba, las había recolocado en calles de Alcantarilla pocos días después. Junto a las fotografías de Arteacción, venía una confusa justificación de su obra en la que se mezclaban conceptos como la globalización, la soledad del urbanita moderno y soltero, el Estado y sus instituciones que nos oprimían (especialmente los Ayuntamientos) y la arquitectura moderna que había terminado por volverse invisible. Se comprometía Robledo para terminar, a informar a los espectadores (visitantes de su página web), de cuándo y cómo eran localizadas las tapas de alcantarilla de Alcantarilla, aunque en el párrafo final de su explicación caía en un inexplicable pesimismo que le llevaba a dudar de que esto ocurriese, dado “&lt;em&gt;lo poco que mirábamos las tapaderas que nos separaban de la inmundicia&lt;/em&gt;”.&lt;br /&gt;La web de Arteacción ha tenido una repercusión pública inesperada, rebasando el ámbito de los blogs de Internet y pasando a los suplementos culturales de varios diarios nacionales e incluso se ha hecho mención a Robledo en algún telediario nacional. Las visitas diarias se multiplicaron y el proceso se retroalimentaba a través del foro que existe en la página, aun hoy activa.&lt;br /&gt;Esta publicidad desencadenó en una serie de incidentes en los que al parecer, algunas personas robaron tapas de alcantarillado y las mostraron en otros blogs de Internet como las originalmente colocadas por Robledo. Incluso se intentaron subastar dos tapaderas presuntamente recuperadas, una en una calle cercana al Dam (Ámsterdam) y la otra en el Barrio del Carmen en Murcia. La polémica se vio acentuada por la imposibilidad de localizar a Robledo, que oculto tras su página web, no contestaba a los comentarios de los visitantes ni a los correos de seguidores, periodistas y críticos que pretendían ponerse en contacto con él. No participó en las discusiones entre los que demostraron que las fotos eran un truco fotográfico y los que afirmaban haber visto las tapaderas, y no había ninguna fotografía o dato personal que permitieran conocer su identidad, ni siquiera estaba confirmado que Antonio Robledo fuera su verdadero nombre.&lt;br /&gt;Este silencio, su rostro desconocido, su misteriosa identidad, no fueron recursos publicitarios para atraer al publico, como muchos han interpretado superficialmente, sino que son la clave para comprender el sentido de la obra de Arteacción, porque Antonio Robledo no es ni siquiera un seudónimo que oculta a alguien sino que, en realidad, Antonio Robledo fue la obra artística presentada.&lt;br /&gt;En &lt;em&gt;Tapas de Alcantarilla&lt;/em&gt; encontramos una acción poco original, mezcla de gamberrada, chusco juego de palabras, y entretenimiento de pseudo-intelectual de provincias, pero con ella aparece otra obra encubierta, en un segundo plano, y esta obra es precisamente Antonio Robledo, el personaje escondido, que da unas justificaciones a su obra entre lo ridículo y lo banal, que pretende hacer arte con un chiste de estudiantes borrachos.&lt;br /&gt;Este personaje, verdadero objetivo del autor, queda caracterizado en los pocos datos que se muestran en su web y en las explicaciones que él mismo da, todas ellas un batiburrillo de ideas fabricadas por los medios de comunicación y lideres de opinión, sin un contenido personal, sin expresión propia. Su edad, 47 años, es el único dato que aparece en el perfil de blogguer. El lugar donde vive, Alcantarilla, una pedanía cercana a Murcia, lo sitúan en una capital de provincia mediana, lo suficientemente grande para que aparezcan artistas frustrados, (en los pueblos pequeños los artistas locales son honrados y reconocidos) pero lo suficientemente pequeña para que las grandes capitales de Europa y Estados Unidos le parezcan dignas de aparecer en su obra. También el hecho de que relacione el arte con una acción vandálica, con una finalidad pretendidamente social, reivindicativa de no se sabe bien qué, utilitaria, en confrontación a una visión mas pura, estética, íntima, presenta a Robledo entre los que creen tener algo que decir, y que lo que tiene que decir es importante, y no saben que lo ellos hacen lo han hecho otros antes y mejor. Robledo siente simpatía por Ámsterdam símbolo para muchos de su generación de las transgresiones, del sexo fácil, de las drogas no marginales ni prohibidas, de la Europa desinhibida en contraposición a su Alcantarilla natal y su vida convencional. Para Robledo el arte es una válvula de escape, no para su creatividad, que no la tiene, sino a su vida anónima y a sus ganas de sentirse alguien especial.&lt;br /&gt;Es fácil, después de ver Tapas de Alcantarilla, imaginarse a Antonio Robledo en su pueblo, sintiéndose artista en secreto después de muchas lecturas extraídas de la biblioteca municipal, planeando su obra y llevándola a cabo de forma minuciosa y paciente, poniéndose en contacto con los que le deben ayudar y pidiéndoles por favor discreción, saboreando de antemano el éxito que cree que va a tener, disfrutando de la sensación de tener un secreto, su identidad de artista en Internet, que le hace distinto y especial a los demás. Robledo es inseguro por eso no se muestra directamente, pero ansía el reconocimiento de su arte, por eso lo enseña. Seguro que Antonio Robledo contará su secreto poco a poco a los íntimos primero, luego, conforme se va esfumando su efímera fama en Internet, a algún conocido relacionado de alguna forma con el mundo del arte, y finalmente pondrá su foto en Arteacción, cuando las visitas se reduzcan solo a las suyas propias, y ya nadie entre en su página ni hable sobre él.&lt;br /&gt;En definitiva, viendo Tapas de Alcantarilla, no podemos quedarnos en la contemplación aburrida de una ocurrencia más en el panorama del todo y cualquiera vale del arte actual, sino que debemos buscar al personaje llamado Antonio Robledo, que es la verdadera creación de un artista desconocido. Este autor, anónimo de momento, partiendo de la idea, acertada o no, de que la obra define al autor, nos presenta al inexistente Antonio Robledo a través de su ficticia obra &lt;em&gt;Tapas de Alcantarilla&lt;/em&gt; consiguiendo un perfecto retrato del personaje.&lt;br /&gt;Deberíamos tal vez investigar a ese artista desconocido que ha creado a Antonio Robledo, y para ello podríamos utilizar su obra, igual que encontramos a Robledo a través de &lt;em&gt;Tapas de Alcantarilla&lt;/em&gt;. Sabemos el corto alcance de lo que pretendía expresar Robledo con su obra pero no sabemos qué quiere contarnos este artista desconocido a través de Robledo, ni por qué lo cuenta sin decir que lo está contando, lo que ha llevado a muchos a confundir su obra con la realidad. Quizás nos invita a que busquemos, al igual que hace él, la personalidad de alguien que inventa a Antonio Robledo a través de Tapas de Alcantarilla, pero prefiero dejar este razonamiento aquí, no seguir investigando, porque seguro que en algún momento aparecerá el verdadero artista a firmar su obra, y sobretodo, porque no sabría si este artista desconocido no sería a su vez invención de otro y así sucesivamente, hasta caer en el error de que todo lo escrito, lo mostrado, lo enseñado, puede ser artístico si no es verdad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-6429874533940226290?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/6429874533940226290/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=6429874533940226290' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/6429874533940226290'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/6429874533940226290'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2008/10/tapas-de-alcantarilla.html' title='Tapas de Alcantarilla'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-169647010671721993</id><published>2008-06-21T15:20:00.001+01:00</published><updated>2008-06-21T15:23:21.653+01:00</updated><title type='text'>El demonio de los Xotpot</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El demonio al que adoran estos salvajes se llamaba Regis Montiel Molina, nació en España en 1827 y, según mis investigaciones, era un auténtico imbécil.&lt;br /&gt;Los salvajes conservan su diario como reliquia aunque no entienden lo que dice, junto con algunos de sus harapos, su casco de explorador abollado y una parte de su dentadura. Lo guardan todo en la cabaña del hechicero, que es el más borracho de todos ellos, debajo de un pequeño altar con velas siempre encendidas y vasijas llenas de sangre de animales e insectos. Yo he leído su diario.&lt;br /&gt;También he podido traducir los Libros Antiguos de los Xotpop, los que escribían los abuelos de estos pocos indígenas borrachos e incultos que quedan ahora como rescoldos malolientes de la hoguera de sabiduría que fueron sus antepasados. He revisado además, a través de un buen amigo, algunos periódicos y las crónicas de sociedad de la época y así he reconstruido su historia. Por eso puedo asegurar que Regis no es un demonio.&lt;br /&gt;El propio Regis relata en su diario, con caligrafía algo infantil y ordenada, cómo sale de España con 21 años hacia esta selva en busca de su tío materno el misionero Andrés Molina de San Miguel, del que su familia no recibía noticias desde 1842. Regis reconoce que, además de encontrar a su tío al que no había visto nunca, le mueven el afán de aventuras y las ganas de impresionar a una tal Clara Martinez de Mandoble, que le ignora sistemáticamente, tiene una mirada ”lánguida y melancólica”, y es la causa de su cursi e inmaculado sufrimiento. Así, seis meses después de su partida desde España y tras un viaje en barco en primera clase, una travesía en coche de caballos con sus diez criados hasta la cuidad de Machoc y un viaje en caballo de una semana con seis mulas y tres baúles de equipaje, consigue llegar a la aldea en la que su tío había sido visto por última vez.&lt;br /&gt;A partir de ese momento sus anotaciones en el diario se hacen mas espaciadas y confusas pero al parecer es informado de que el misionero Andrés de Molina entró en la selva hace unos cinco años en busca de los Xotpot, tribu desconocida en la época por los hombres blancos, y desde entonces no se tenían noticias suyas. Regis decidió internarse en la selva en pos de los pasos perdidos de su tío, para lo cual “debe &lt;em&gt;prescindir de dos de sus baúles y cinco criados repentinamente enfermos&lt;/em&gt;”, y tras un número incierto de jornadas a pie por la selva, en las que perdió su baúl y sus criados, y afectado levemente por una fiebre que le hacía delirar y deambular desorientado por la selva, apareció en las puertas de Tiuplen, la ciudad donde vivían los Xotpot. Regis fue cuidado por los Xotpot durante varios días mientras se recuperaba de la fiebre y mediante gestos empezó a comunicarse con los indígenas. En la última página de su diario escribe &lt;em&gt;“Estoy maravillado con las atenciones recibidas de estos salvajes. He bebido extraños brebajes que me han aliviado del sueño y la fiebre, he comido plantas que me han fortalecido, y lo mas importante de todo es que conocen el paradero de mi tío Andrés al que probablemente podré ver en breve si he entendido bien al que parece ser el jefe de la tribu. Clara estará orgullosa y espero que mi tío no se oponga a volver a España conmigo para casarnos&lt;/em&gt;.”&lt;br /&gt;Aquí se interrumpe el diario de Regis y el resto de la historia lo he entresacado de la traducción del último de los Libros Antiguos de los Xotpop, que he comprado a los salvajes a cambio de algo de alcohol barato.&lt;br /&gt;“&lt;em&gt;En la Tercera Sonrisa de la Luna del Norte apareció otro hombre blanco a las puertas de la ciudad. Tampoco sabía hablar y sonreía continuamente sin motivo, moviendo la cabeza de arriba abajo. Los Mayores descartaron casi inmediatamente que fuera inteligente y decidimos darle las hierbas sagradas. Al final, la Noche de la Lluvia, lo subimos a lo alto de la pirámide principal, riéndonos con él no sabemos de qué, y en contra de lo que decían los supersticiosos nos lo comimos vivo. Esta vez no hubo suficiente carne para compartir entre todos los Cabezas de la ciudad y en el reparto se pusieron de manifiesto las luchas y envidias entre el Clan del Río y los demás Clanes. (…) Esa misma noche fue asesinado Xilot, el Cabeza del Clan del Mono y violados sus hijos e hijas. (…) Horas después la ciudad entera luchaba entre sí. Mientras los templos ardían con nuestros libros y nuestros dioses dentro y los hombres se mataban entre gritos y sangre, algunos Mayores con nuestras familias huimos a la selva y pudimos ver cómo el cielo nos castigaba en la noche, cómo el trueno callaba los gritos de los agonizantes, cómo el fuego de la noche comía ahora a los Xotpop que lo habían avergonzado (….) Esa noche los Xotpot nos marchamos para siempre de nuestra ciudad maldita, empezamos a olvidar nuestra historia y dejamos de ser los elegidos (…)”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Este final apocalíptico que El Libro Sagrado de los Xotpot confunde con una maldición, se corresponde al meteorito que cayó en la selva a mediados del siglo pasado y que ha sido el motivo precisamente de que yo me acercara a este rincón olvidado del mundo, mas de cien años después, enviado por el Instituto Geológico de Londres, dentro de su programa de investigaciones de nuevos minerales.&lt;br /&gt;Los pocos indígenas que salieron de la ciudad destruida de Tiuplen llegaron a los límites de la selva y se establecieron formando este pequeño y misarable poblado, a medio camino entre la civilización y la selva, degenerando en sus costumbres y ritos, convirtiéndose en borrachos que malviven de los pocos visitantes que, como yo, llegan atraídos por los restos del meteorito.&lt;br /&gt;Esta es la historia de Regis Montiel Molina, que no es ningún demonio por mucho que lo coloquen en los altares los salvajes, por mucho que lo invoquen y le recen, por muchas velas y hierbas que le ofrezca el hechicero. Regis era mortal y los salvajes están confundidos, la historia lo demuestra, aunque yo me ahogue desde que me maldicen en su nombre, &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;aunque me esté consumiendo desde que le invocaron para matarme, &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;aunque lo oiga gritar de miedo cuando cierro los ojos,&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;aunque su aparición no me haya dejado dormir en días. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-169647010671721993?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/169647010671721993/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=169647010671721993' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/169647010671721993'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/169647010671721993'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2008/06/el-demonio-de-los-xotpot.html' title='El demonio de los Xotpot'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-7741400078756913379</id><published>2008-04-07T16:03:00.002+01:00</published><updated>2008-04-07T16:06:29.833+01:00</updated><title type='text'>1000 lugares que olvidar</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Fragmento del libro de viajes “1000 lugares que olvidar”, de autor anónimo, que sirvió de guía por Europa al escritor Roque Sandoval en sus viajes entre los años 2003 y 2004 y que le condujo a una muerte temprana y solitaria. Rescatado por el Dr. Cross de los archivos de la Biblioteca Nacional.&lt;/strong&gt;&lt;/p&gt;&lt;strong&gt;&lt;p align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Se llega al local caminando en solitario, sin rumbo, y casi sin dinero entre las casas viejas cercanas al puerto. El viajero lo encontrará abierto casi siempre, pero para disfrutarlo en toda su plenitud es recomendable visitarlo a la hora en que todo el mundo tiene algo que hacer o a alguien que le espera. Es imposible confundirse porque es el único de la calle que tiene un perdedor sentado en cada taburete de la barra metálica. Los tubos fluorescentes del techo empapan el humo de una luz amarillenta, húmeda, y mortecina, que resbala por el ambiente sin fuerzas para llegar al suelo de losas grises lleno de servilletas, colillas apuradas y serrín. Un pequeño murmullo, hecho de silencios solitarios, vasos viejos observados con desgana y vidas aparcadas le da la bienvenida al visitante, que siempre encuentra un lugar en la barra o en las mesas pequeñas apoyadas en la pared. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Cualquier sitio le brindará al viajero la oportunidad de saberse ignorado en el fondo, pero quizás el mejor sitio para percibir la extrema sordidez del lugar se encuentre justo al lado de la puerta color amarillo hepático del pestoso retrete, junto al viejo del jersey marrón, que cree que bebe para aliviar la pena de su viudez. Desde allí podrá contemplar al camarero invisible y pálido, con el pelo canoso y su eterna camisa blanca y pantalón negro churretoso, secando con un trapo los vasos rayados, sirviendo el café con coñac, la cerveza en caña y el güisqui con un solo hielo, al que todos llaman jefe y que en realidad se llama Arturo Vazquez Buendía, que mató de una paliza a su mujer hace mas de veinte años, la enterró, la olvidó y desde entonces no sirve mas comida que la que viene en latas. Si tiene paciencia, el joven de pelo castaño y manos temblorosas que se sienta en la mesa al lado de la entrada, se acercará, le invitará a una cerveza y con los ojos llorosos le contará cómo le rechazó su amada, cómo lo despreció y le abandonó, cómo lo engañó con otros, y si es un oyente atento y perspicaz entenderá que el joven estaba en realidad enamorado del hermano de ella y que por eso tuvo la joven que marchar del pueblo avergonzada. También podrá oír los aires de grandeza de un antiguo abogado, que le detallará utilizando palabras grandilocuentes e inadecuadas la estafa que sufrió y le arruinó, y sus planes secretos e inminentes para vengarse, justo antes de solicitar su colaboración económica o una invitación a ginebra. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;No se asombre cuando se rompa un vaso y brinden casi todos los viejos por la buena suerte en un tono grave, arrastrado y rápido que recuerda a las beatas rezando el Ave Maria, ni termine de creerse del todo la historia que le contarán cuando parpadeen los tubos fluorescentes del techo al entrar alguna mujer al bar sobre el niño de diez años que se suicidó en el almacén, ya que al parecer tenía al menos trece. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Podría el viajero, al observar las miradas vacías y turbias de los clientes, al conocer sus historias evidentes de fracaso, en este marco portuario, descolorido y decadente, confundirse y creerse al principio de una poética historia, con personajes heroicos paseando por el fondo de sus vidas, a punto de remontar el vuelo hacia tiempos de gloria, forjando su espíritu con la necesaria dosis de derrota para alcanzar la mas grande victoria, pero no sería mas que el espejismo que provoca el optimismo que acompaña siempre al viajero que busca lugares nuevos, porque lo cierto es que estará contemplando el lugar que hay justo mas allá del final de una vida desperdiciada.” &lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-7741400078756913379?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/7741400078756913379/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=7741400078756913379' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/7741400078756913379'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/7741400078756913379'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2008/04/1000-lugares-que-olvidar.html' title='1000 lugares que olvidar'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-7160586243084577950</id><published>2007-11-01T17:40:00.001Z</published><updated>2007-11-01T17:40:50.103Z</updated><title type='text'>Malas Noticias</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;El grifo goteaba en la cocina sobre los platos sucios. Los coches hacían ruido en la calle. El aire entraba suavemente por la ventana entreabierta empujando la cortina. Dormía bocabajo respirando lentamente. El sol dibujaba rayas doradas en el suelo de madera al pasar por la persiana a medio bajar. El reloj digital marcaba las 09.33 en verde fosforito sobre la mesilla. Un pájaro se posó en la repisa de la ventana, tomó aliento y siguió volando. Se agarraba a la almohada y estaba casi destapado. A veces se oía el zumbido del ascensor poniéndose en marcha. Una lavadora centrifugaba la ropa de algún vecino. Unos pantalones y una camisa se arrugaban en un rincón de la habitación. Hacía un rato que el móvil había dejado de sonar encima de la mesa del salón, sin batería. Un claxon lejano intentaba mover un coche en doble fila. El marco del cuadro azul colgado en la pared reflejaba la luz del sol en el techo. Un cenicero lleno de colillas repartía ceniza silenciosamente debajo de la cama. El mensaje en el buzón de voz del móvil era urgente y desesperado, alguien lloraba. Un portazo amortiguado se arrastró por el hueco de la escalera. Una persiana metálica abría un día de trabajo en la calle. Un libro se limpiaba el polvo con el airecillo de la mañana en la estantería. El pelo sudado se le pegaba a la frente. Un cajón mal cerrado esperaba un empujón al orden. La luz le estaba ganando la batalla a la oscuridad en el pasillo. Un vaso vacío se sentía inútil al lado de unas gafas en la cómoda. Se revolvió un poco y siguió soñando que todo marchaba bien.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-7160586243084577950?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/7160586243084577950/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=7160586243084577950' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/7160586243084577950'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/7160586243084577950'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2007/11/malas-noticias.html' title='Malas Noticias'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-2956682189772560686</id><published>2007-08-04T09:18:00.000+01:00</published><updated>2007-08-04T09:22:52.004+01:00</updated><title type='text'>Alex Jaundry</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Conocí a Alex Jaundry una noche de febrero de 1974, en una exposición organizada por la New York Art School en la que se exponían algunas de sus pinturas junto con las de otros jóvenes artistas de la ciudad. De todos los cuadros que vi en aquella velada recuerdo la impresión que me causó &lt;em&gt;Blue Stone Tears&lt;/em&gt; (1972), que hace unos meses alcanzó el precio de 1,56 millones de dólares en Sotheby´s. El propio Alex me hizo esa noche de cicerone a través de la galería, tras presentarnos Ian Horttien que era el coordinador de la exposición y que según me confesó mas tarde “no sabía cómo quitarse de encima a ese loco de Jaundry”. Alex hablaba con pasión de su obra y la de sus compañeros, guiándome de forma errática, agarrándome del brazo cuando se excitaba, quedándose meditativo y serio ante algún cuadro como si lo viera en ese momento por primera vez, alzando a veces la voz sin darse cuenta. Su capacidad para entusiasmarse ante un detalle, para captar la esencia de cualquier situación, para absorber como una esponja el sentimiento de cualquier obra, aislándola del procedimiento técnico necesario para conseguir el efecto, me hizo recordar mis primeros encuentros con el arte, cuando sentía la necesidad pura y física de ver un cuadro, cuando aprendía de mí viendo la obra de otros, y me conmovió.&lt;br /&gt;Después de algunas visitas a su pequeño y ruinoso estudio en el Village y empujado mas por la personalidad de Alex que por la calidad que tenían entonces sus obras, me ofrecí a ser su mecenas, a introducirlo en los círculos artísticos de New York, a presentarlo en esa sociedad pagada de si misma, genial, pedante e innovadora que tan excelentemente ha descrito Clart Founy en su libro &lt;em&gt;Birds died between the smoke&lt;/em&gt; (2001) y que marcaban las modas y tendencias del arte del mundo entero.&lt;br /&gt;Su nombre pronto se hizo un hueco en las galerías más prestigiosas y sus cuadros eran seleccionados para viajar a los grandes museos europeos. Alex Jaundry se convirtió en la punta de lanza de la novedosa y amplia corriente &lt;em&gt;Simple Thoughts of Colors&lt;/em&gt;, también llamados Sentimentalistas de la Realidad, personificada en sus inicios más puros por el propio Jaundry, la escocesa Vallie Dortccon, y el japones Hu Li Muotwo y que tanto ha inspirado en los noventa a Bruol, Jonh Blaster y otros. Perseguían la representación de los sentimientos, emociones e ideas a través de imágenes cotidianas interpretadas de la forma más realista.&lt;br /&gt;Alex conseguía mantener ese espíritu original que me encandiló cuando nos conocimos y nuestra relación dejó de ser de mecenazgo, que ya no le hacía falta, y se convirtió en una amistad que a mi me servía para admirar sus ideas constantes y originales y a él, ahora lo veo claro, para aliviar la sensación de soledad que le producía su éxito. Incluso mantenía su pequeño estudio en el Village donde cenábamos y hablábamos los dos solos cuando él venía a la ciudad.&lt;br /&gt;Sus obras dejaron de ser pictóricas y abarcaron otros campos de expresión como la fotografía, el video, perfomances y acciones, convirtiendo a Jaundry en un icono de la modernidad reconocido en el mundo entero.&lt;br /&gt;La exposición con su serie de fotografías &lt;em&gt;Ground that we were above&lt;/em&gt; (1989), en la que se muestran baldosas idénticas en distintas aceras de ciudades del mundo, fue la mas visitada en la historia del Sydney Art Museum y su video &lt;em&gt;Enamore&lt;/em&gt;d (1991) en el que dos jóvenes se besan durante treinta minutos a orillas del Sena mientras atardece, es un clásico de referencia del que ha vendido mas de un millón de copias en todo el mundo.&lt;br /&gt;Sin embargo, son sus perfomances las que le dieron el reconocimiento de los sectores más vanguardistas de la crítica, tan reacia a valorar obras de aceptación y reconocimiento masivo. Su acción &lt;em&gt;“Questions without answer&lt;/em&gt;” (2001) en la que pregunta en Tokio a cien personas por una dirección inexistente y obtiene setenta y tres indicaciones distintas o la perfomance “&lt;em&gt;Bus dosn´t stop”&lt;/em&gt; (2002) en la que corre persiguiendo un autobús de la línea 34 por la calles de Murcia sin que el conductor se detenga, marcaron un antes y un después en la concepción de la interpretación realista y sentimental de las situaciones.&lt;br /&gt;Poco días antes de su muerte en accidente de tráfico en Noviembre de 2004 recibí una nota de Alex que contenía una felicitación de Navidad, y un sobre cerrado con instrucciones para abrirlo el día 3 de Enero de 2005, a las 9.00 horario Costa Este. No me sorprendió la carta, ya que a Alex le gustaba escribir sus ideas y mandármelas por escrito para que yo las leyera.&lt;br /&gt;La noticia de su muerte repentina y accidental, me sumió en la tristeza, y su ausencia se ha convertido en otro paisaje melancólico en mi vida. Las revistas especializadas sacaron ediciones dedicadas solamente a su obra. Todavía se organizan exposiciones recopilando sus trabajos, y encuentros donde artistas y críticos del mundo comentan sus ideas, sus aportaciones y analizan su vida, segundo a segundo, interpretando, estudiando y comparando. La más mínima de sus obras alcanza precios millonarios en las subastas y está en marcha un proyecto para convertir en museo su estudio en Greenwich Village.&lt;br /&gt;Yo olvidé la carta hasta la mañana del día señalado, intentando inconscientemente alejar de mi recuerdo su compañía esporádica y enriquecedora. En el sobre, que abrí con los ojos húmedos y el corazón en un puño, encontré su última obra incompleta, la que hacía inútiles y vacías todas las teorías sobre su vida y obra, la que elevaría a la categoría de arte no ya su trabajo, sino su vida en sí misma. Un montón de folios escritos a mano, me explicaban que el día 3 de Enero de 2005, debía acudir a su estudio solo y con una cámara de fotos. Debería fotografiar su cuerpo muerto tumbado en la cama deshecha, su rostro blanco apoyado en la almohada con el pelo despeinado, su mano colgando apuntando al suelo, el bote de somníferos vacíos en la mesilla junto a su libro preferido de Bort Pender, a la policía y a los médicos llegando. Me aconsejó recopilar artículos sobre su muerte, entrevistar a algunos de sus amigos, y titularlo todo &lt;em&gt;“Suicidio de un artista”.&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-2956682189772560686?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/2956682189772560686/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=2956682189772560686' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/2956682189772560686'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/2956682189772560686'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2007/08/alex-jaundry.html' title='Alex Jaundry'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-3603325777534623051</id><published>2007-05-12T11:23:00.000+01:00</published><updated>2007-05-12T11:24:23.294+01:00</updated><title type='text'>El efecto mariposa</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Artículo publicado en el número 27 de la revista Cartas Perdidas, (2012), según la investigación realizada en Archivo Nacional por el Dr. Cross.&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;En 1962 el metereólogo Edward Lorenz desarrollaba en el Massachussets Institute of Technology modelos matemáticos destinados a la predicción del tiempo. Sus estudios y las conclusiones a las que llegó fueron los principios de lo que se hoy conoce por Teoría del Caos. El matemático John Mirkovich, experto en programación, asistía en sus investigaciones a Lorenz, en concreto, introduciendo en los primitivos ordenadores del momento las series temporales y las ecuaciones a partir de las cuales se elaboraban las predicciones.&lt;br /&gt;Mirkovich, nacido 35 años antes en Nueva York en una familia de inmigrantes rusos, escribía todas las semanas a su hermano Moldan que estudiaba arte en Viena. En sus cartas relataba su vida solitaria, su creciente obsesión por la literatura y los avances en los estudios matemáticos que estaban realizando. El siguiente texto es un fragmento de una carta de John dirigida a Moldan fechada en Junio de 1962, unos días antes de que en una conversación mientras almorzaba con Lorenz, John utilizase por primera vez la expresión “efecto mariposa” para resumir las ideas de Lorenz.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(...) Pongamos que el tímido Albert, como todas las mañanas, saluda a Marta, la recepcionista del edificio en el que trabaja y de la que se encuentra secreta y profundamente enamorado. Marta le sonríe afectuosamente, girando la cabeza y mostrando la estilizada curva de su cuello, pero en sus ojos, por primera vez desde que la conoce, Albert cree percibir una mirada oscura y triste que contradice la sonrisa luminosa que hace amanecer todos los días el corazón de Albert. Este velo de tristeza que ha percibido Albert le resulta desconcertante y le sume en un estado de nerviosismo durante toda la mañana, empujándole a tomar por fin la decisión de invitar a Marta a cenar después del trabajo, y así mostrarle su interés por ella. Durante las horas en las que Albert planea su cena, su trabajo, normalmente eficiente y meticuloso, se resiente, de forma que un pequeño retraso en la comprobación de una factura provoca que un camión que debía partir esa misma tarde hacia Delaware aplace su salida hasta la madrugada. Charles, el camionero, de naturaleza impaciente y observadora, sale del almacén a estirar las piernas mientras espera a que terminen de cargar su camión y no puede dejar de fijarse en que el coche rojo que pasa acelerando con los faros apagados tiene como matrícula su fecha de nacimiento. Cuando los dos policías se presentan en el almacén y solicitan con desgana la colaboración de los trabajadores para identificar al delincuente que persiguen, Charles no duda, orgulloso, en repetirles el número de la matrícula del coche rojo y dos horas después, Wilson Monee es detenido por sexta vez en sus 22 años de vida, aunque es la primera que le acusan de asesinato. En la celda en la que espera Wilson a que le tomen declaración, se encuentra Frank “bola de billar”, que, inmerso en una soberbia borrachera, no deja de amenazar con sus 156 kilos a un Wilson temeroso que se acurruca en un rincón intentando dormir para soñar que no está allí. Después de vomitar medio litro de güisqui Frank pierde el conocimiento cayendo encima de Wilson , que dormido, muere sin darse cuenta de que le han aplastado la cabeza contra el suelo.&lt;br /&gt;De esta simple y espontánea forma, a partir de una mirada oscura y triste, no más insignificante, sincera, y digna de lástima que otras cientos de miradas oscuras y tristes justo en ese momento en el mundo entero, se desencadenan los sentimientos, los pensamientos y las acciones más trascendentes, como un mecanismo perfecto e irrepetible, imposible de planear su funcionamiento ni su alcance, y nos muestra la escasa probabilidad que tenemos de predecir el futuro azaroso, lleno de recovecos, pliegues y sombras, que creamos a cada instante. (…)&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-3603325777534623051?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/3603325777534623051/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=3603325777534623051' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/3603325777534623051'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/3603325777534623051'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2007/05/el-efecto-mariposa.html' title='El efecto mariposa'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-1892047182289534174</id><published>2007-04-25T17:06:00.000+01:00</published><updated>2007-04-25T17:08:22.350+01:00</updated><title type='text'>Malas Noticias</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El grifo goteaba en la cocina sobre los platos sucios. Los coches hacían ruido en la calle. El aire entraba suavemente por la ventana entreabierta empujando la cortina. &lt;em&gt;Dormía bocabajo respirando lentamente.&lt;/em&gt; El sol dibujaba rayas doradas en el suelo de madera al pasar por la persiana a medio bajar. El reloj digital marcaba las 09.33 en verde fosforito sobre la mesilla. Un pájaro se posó en la repisa de la ventana, tomó aliento y siguió volando. &lt;em&gt;Se agarraba a la almohada y estaba casi destapado&lt;/em&gt;. A veces se oía el zumbido del ascensor poniéndose en marcha. Una lavadora centrifugaba la ropa de algún vecino. Unos pantalones y una camisa se arrugaban en un rincón de la habitación. &lt;em&gt;Hacía un rato que el móvil había dejado de sonar encima de la mesa del salón, sin batería.&lt;/em&gt; Un claxon lejano intentaba mover un coche en doble fila. El marco del cuadro azul colgado en la pared reflejaba la luz del sol en el techo. Un cenicero lleno de colillas repartía ceniza silenciosamente debajo de la cama. &lt;em&gt;El mensaje en el buzón de voz del móvil era urgente y desesperado, alguien lloraba.&lt;/em&gt; Un portazo amortiguado se arrastró por el hueco de la escalera. Una persiana metálica abría un día de trabajo en la calle. Un libro se limpiaba el polvo con el airecillo de la mañana en la estantería. &lt;em&gt;El pelo sudado se le pegaba a la frente.&lt;/em&gt; Un cajón mal cerrado esperaba un empujón al orden. La luz le estaba ganando la batalla a la oscuridad en el pasillo. Un vaso vacío se sentía inútil al lado de unas gafas en la cómoda. 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El Sector 27 de la Zona de Investigación es como un pequeño pueblo y vivimos aislados del resto de la civilización, aunque somos conscientes de que el resultado de nuestras investigaciones va a cambiar el mundo tal y como lo conocemos.&lt;br /&gt;El problema del picor en la planta de los pies parece no tener solución pero el equipo del Dr. Samuelson no desespera y sigue en su línea tradicional de investigación. Queny no se explica cómo han podido atrancarse en una cosa tan tonta y entre Berner y él se ha creado una polémica sobre la posibilidad de un error en la fase de cálculo.&lt;br /&gt;El tema de la invisibilidad nos trastorna a todos. Al principio era sólo una fantasía pero ahora que hemos visto a personas invisibles, y que ya no nos asombra su compañía, no podemos dejar de fantasear sobre situaciones cotidianas en las que sería magnífico ser invisibles. Todos hablan del poder que esto supone, de las aplicaciones militares y comerciales, y de sus efectos en la sociedad cuando sea algo normal y cotidiano.&lt;br /&gt;Yo procuro no pensar demasiado en ello. Todavía no se han solucionado los efectos secundarios y algunos de los sujetos con los que se ha experimentado, viven completamente sedados, incapaces de soportar el terrible picor que provoca la invisibilidad en la planta de los pies.&lt;br /&gt;De momento la reversibilidad del proceso está controlada, pero es preciso saber cómo evoluciona el picor en el tiempo. Los últimos resultados que he leído son decepcionantes ya que la picazón no remite, y además parece aumentar, conforme pasan los días.&lt;br /&gt;Corre un siniestro rumor sobre un informe secreto en el Sector 21, dirigido por la Doctora Neegar, en el que se resume un experimento que consistía en amputar los pies al sujeto, para observar si existía traslación en el picor. Parece ser que éste se trasladó al cogote, justo encima de la nuca, con una fuerza que hizo perder el conocimiento al joven amputado.&lt;br /&gt;No he podido hablar todavía con ninguno de los “Invi”, como los llama Hoogan. Me gustaría comprobar en persona si es verdad que les sube el ego tanto que luego se vuelven insoportables.&lt;br /&gt;Mi plan está funcionando perfectamente y nadie sospecha nada, aunque tengo que estar muy atento porque el personal de seguridad es extremadamente eficaz.&lt;br /&gt;No dejo de acordarme de Patt.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fin del mensaje. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-116816978321233107?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/116816978321233107/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=116816978321233107' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/116816978321233107'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/116816978321233107'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2007/01/el-sector-27.html' title='El Sector 27'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-116103147324458238</id><published>2006-10-16T21:43:00.000+01:00</published><updated>2006-10-16T21:44:33.266+01:00</updated><title type='text'>Los Elegidos</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Hay hombres que no son padres, ni hijos, ni hermanos; que no son maridos, ni vecinos, ni amigos ni enemigos de nadie, que ni siquiera son esos rostros conocidos y borrosos con los que nos cruzamos regularmente en nuestra calle de camino al trabajo. Yo era uno de esos hombres transparentes, solitarios e ignorados. Tal vez por eso, cuando el Gran Balbor se sentó a mi lado y me llamó por mi nombre, no tuve mas remedio que creerle y seguirle.&lt;br /&gt;El mensaje del Gran Balbor era claro y sencillo: El fin del mundo se acercaba. Sólo Los Elegidos por él nos salvaríamos de la destrucción. La humanidad se extinguiría tal y como la conocemos ahora. Después del Apocalipsis, los Señores del Cielo vendrían a nosotros y, con su ayuda, los Elegidos iniciaríamos un nuevo mundo, una nueva era, la Era de la Luz Eterna. El Gran Balbor era el profeta. Se comunicaba mentalmente con los Señores del Cielo y su misión era escoger a los elegidos y construir un refugio para esperar la llegada de la Era de la Luz Eterna.&lt;br /&gt;Nunca he sido un ingenuo. Yo estaba solo, arruinado y deprimido. El Gran Balbor me pareció desde el principio un estafador, un cuentista, y yo lo seguí sólo por dinero.&lt;br /&gt;No me costó trabajo convertirme en su mano derecha. Entre los Elegidos yo era el único que no era rico o era atractivo. No se molestó cuando se enteró de mis averiguaciones sobre su vida anterior. Nunca me ocultó su historial delictivo, relacionado con el tráfico de drogas a pequeña escala, su época de adivino que se anunciaba en los periódicos, su boda con una mujer mayor que él que había muerto recientemente dejándole una buena herencia y algunos buenos contactos.&lt;br /&gt;Aunque parezca increíble, la secta de Los Elegidos empezó a crecer rápidamente. Balbor captaba Elegidos sin descanso. Tuvimos problemas con la justicia. Denuncias por estafa, apropiación indebida. Nunca nos ganaron ningún juicio. Yo hacía mi trabajo estupendamente. Todo eso nos hizo muy famosos. Balbor se desenvolvía magníficamente en televisión. Si no convencía al menos no generaba desconfianza. Al cabo de dos años teníamos cien mil Elegidos que nos entregaban sus ingresos y nos donaban sus patrimonios. Galbor decidió empezar a construir lo que el llamaba El Refugio y que consistía en una especie de silo antinuclear, escavado en secreto en una montaña, y preparado para que cinco mil personas pudieran sobrevivir seis meses sin salir de allí, rodeados de los mayores lujos y comodidades.&lt;br /&gt;El proyecto necesitó de todo nuestro esfuerzo financiero, y el empeño de Galbor en realizarlo me hizo sospechar que estaba loco. Estuve a punto de traicionarlo, de largarme con el dinero y desaparecer, pero no tenía a dónde ir. Tres años después, éramos cuatrocientos mil Elegidos, teníamos a la policía y a Hacienda soplándonos en la nuca, nuestra popularidad estaba bajo mínimos y El Refugio estaba terminado.&lt;br /&gt;Galbor me dio una lista con cinco mil Elegidos que debían entrar en El Refugio en menos de una semana. Los convocamos en secreto, sin que los otros trescientos noventa y cinco mil, se enterasen de nada. La proporción de mujeres era de de cuatro por cada hombre y nadie pasaba de los treinta años. Yo sabía la cantidad de drogas, bebidas y comida almacenadas en El Refugio y me pareció un fin de fiesta adecuado a los últimos años que habíamos vivido. Estaríamos allí hasta que nos descubriera la policía o se nos terminasen las provisiones y lo después no importaba. Yo no estaría mucho peor que cuando todo empezó.&lt;br /&gt;Ayer hizo seis meses que entramos en el Refugio. No hemos tenido noticias del exterior hasta ahora. No nos han localizado. Galbor se ha comportado como un poseído. Entraba en trance continuamente y sus mensajes se han vuelto confusos y contradictorios. Las drogas, el alcohol y el sexo crearon un ambiente extraño entre Los Elegidos, lleno de murmullos, de silencios, de locura. Corren rumores de extrañas procesiones por las galerías del Refugio, que acaban en orgías y sacrificios humanos.&lt;br /&gt;Esta mañana me he decido a salir. No he llegado muy lejos. Todo está destruido. La ciudad está arrasada. No he encontrado a ningún ser viviente, ninguna explicación. He vuelto al Refugio y Galbor me esperaba en la puerta&lt;br /&gt;Ahora sé que cuando Galbor dijo mi nombre el primer día que me vio, supo que yo sería el primero en ver cumplida la profecía. Yo era uno de los Elegidos y el Gran Balbor el Profeta que Nos Salvaría. Esperamos juntos a Señores del Cielo.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-116103147324458238?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/116103147324458238/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=116103147324458238' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/116103147324458238'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/116103147324458238'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2006/10/los-elegidos.html' title='Los Elegidos'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-115583588459169649</id><published>2006-08-17T18:30:00.000+01:00</published><updated>2006-08-17T18:54:29.906+01:00</updated><title type='text'>Negro. Poema póstumo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Extraído del número 127 de la revista literaria Ecos de Papel. Este número se dedicó íntegramente, como homenaje póstumo, a la obra del poeta y escritor Antonio Lamos. (1915-1974). Recientes investigaciones ponen en duda la veracidad del artículo de Osano, aunque reconocidos críticos como A. Valentin y Jorge Reina afirman todavía lo contrario e incluyen “Negro” en la recopilación de poemas editada recientemente por Cross Ediciones&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Quiero dejar claro desde el principio que nunca fui un gran amigo de Antonio Lamos, aunque sí un ferviente admirador de su obra y de su elogiada trayectoria literaria. He leído con verdadero placer espiritual e intelectual toda su poesía y puedo decir con sinceridad que algunos de sus poemas han logrado transformar mi alma, mostrándome las partes más escondidas y sutiles de mí mismo. Es éste quizás el mayor halago que se le puede hacer a un poeta, sobre todo viniendo de alguien alejado de los círculos literarios, mas allá de todos los premios que recibió, de la fama y el reconocimiento público, de su hueco eterno y dorado en las bibliotecas de todo el mundo.&lt;br /&gt;No es mi propósito el ensalzar la obra de nuestro admirado poeta muerto, ni explicarla, ni analizarla, simplemente quiero relatar las últimas horas que pasé con Antonio Lamos pocos días antes de su trágica muerte, y hacer público el que seguramente fue su último poema, que tuve la triste suerte de discutir con él, durante un agradable paseo, entre frases amables y algunos signos evidentes de su senil locura.&lt;br /&gt;Fue la casualidad la que me trajo el inesperado encuentro con el maestro. Pasó a mi lado caminando ensimismado y me costó reconocerlo al principio, en parte por el tiempo que hacía que no lo veía en persona y en parte por su repentino envejecimiento, tan lejano de las fotos de las contraportadas de sus libros. Al acercarme y llamarle por su nombre me di cuenta de que iba murmurando en voz baja y de que no me reconocía en absoluto. Me presenté, le recordé nuestro breve encuentro hace unos años, le expliqué que le admiraba, que me alegraba de saludarle. Parecía confuso, se metió las manos en los bolsillos de su abrigo, miró a la acera, luego levantó la cabeza hacia las farolas que empezaban a encenderse. Me decidí a preguntarle dónde iba y me explicó que buscaba entre las calles al atardecer la sensación de inquietud que sentía de niño al volver a casa, una mezcla de miedo a llegar tarde, de melancolía por dejar los juegos con los amigos y de optimismo ante la cena que esperaba en la cocina.&lt;br /&gt;No supe que responder, y como él comenzó a andar me coloqué a su lado, casi tocándolo, dejando que se apoyara un poco en mi brazo y caminé junto a él. Le pregunté por su trabajo, por sus proyectos futuros y al escucharme decir la palabra poesía asintió como un autómata, y se sacó un papel doblado del bolsillo. Me lo entregó sin mirarme mientras caminábamos, y escrito a mano, centrado en la cuartilla, encontré el siguiente poema:&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;NEGRO&lt;br /&gt;Cae el tiempo en un remolino,&lt;br /&gt;que arrastra el azul de la tristeza que olvidó&lt;br /&gt;y lo mezcla con el verde de su espera,&lt;br /&gt;con el rojo que anhela.&lt;br /&gt;Todos los colores los une el tiempo,&lt;br /&gt;y mueren en el negro.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;No puedo decir que me no me sorprendieran estas formas casi infantiles, estos juegos de principiante, pero aun así se podía reconocer su estilo, su ritmo, ese marcar sin dar que tanto han discutido sus seguidores. Mientras seguíamos paseando me explicó que llevaba unos días dudando ante el poema, que cuando lo escribió le pareció interesante mezclar la vida y la muerte con los colores, en una paleta que sería el tiempo, pero que todo salió en tercera persona y ahora le parecía falso, alejado de lo que de verdad quería decir y que por ello, se planteaba ahora cambiarlo y dejarlo así:&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Cae mi vida en un remolino,&lt;br /&gt;que arrastra el azul de la tristeza que olvidé&lt;br /&gt;y lo mezcla con el verde de mi espera,&lt;br /&gt;con el rojo que anhelé.&lt;br /&gt;Todos los colores los une el tiempo,&lt;br /&gt;en el negro,&lt;br /&gt;y yo muero&lt;/span&gt;.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;No me lo enseñó escrito, pero lo recitó varias veces y lo memoricé. Otra vez me quedé sin palabras y en ese momento él se detuvo ante un portal y se despidió guardándose el papel en el bolsillo. Lo observé subiendo despacio las escaleras en penumbra, agarrándose al pasamanos de madera, y lo dejé allí sin saber que esa no era su casa. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-115583588459169649?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/115583588459169649/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=115583588459169649' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/115583588459169649'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/115583588459169649'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2006/08/negro-poema-pstumo.html' title='Negro. Poema póstumo'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-114659678981731134</id><published>2006-05-02T19:59:00.000+01:00</published><updated>2006-05-03T14:44:36.366+01:00</updated><title type='text'>Mirando por la ventana</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Justo ahora tenía que haberse encendido la luz de la cocina. Hora de cenar. El televisor parpadearía en el salón vacío, escondido un poco detrás de la persiana y la cortina. Todas las demás luces estarían apagadas y cuando Bastian volviese a sentarse en su sillón frente al televisor traería un pequeño bocadillo o una bandejita con algún plato precocinado que comería sobre sus rodillas. Tenía esa costumbre de cenar en el sillón, sin poner la mesa. A veces se le veía la mano asomando por detrás del butacón, enfocando con el mando a distancia para cambiar el programa. Si sonaba el teléfono encendía una lamparita de mesa que estaba encima del revistero. Otra costumbre que tenía Bastian, hablar por teléfono con la luz encendida. Nunca se quedaba dormido frente al televisor. Lo sabía porque veía cómo cambiaba de canal cuando ponían los anuncios. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Antes de que se acostase todas las ventanas se quedarían a oscuras unos minutos porque el baño de Bastian no daba a la calle, pero luego se encendería la luz del dormitorio, con su cama de matrimonio desperdiciada, y se vería una parte de la puerta con espejo del armario y cómo Bastian se desnudaba y se metía en la cama después de haber bajado la persiana y apagar la luz. Tenía la costumbre de utilizar el dormitorio sólo para dormir y vestirse. Otra mas.&lt;br /&gt;Está todo anotado. Bastian se levantaría temprano, sobre las siete o así. Lo vería abrir la ventana para que se ventilara el cuarto, ir al baño, ponerse un traje. Unos minutos en la cocina de ventanas translucidas, que rellenaba con café con leche y galletas. Lo se porque miro en la basura de Bastian. Luego saldría a la calle, con su bolsa de basura que tiraría en el contenedor de la esquina antes de coger el metro, línea 27 norte. Seis paradas.&lt;br /&gt;Así había sido desde hace un año, en esta casa de enfrente, con ligeras variaciones según el día de la semana, según las costumbres de Bastian. Y todo está cuidadosamente anotado, esquematizado, espiado, estudiado, observado, resumido, medido y ordenado en archivadores de cartón, que guardan también los movimientos, las costumbres y la vida de Bastian en las otras casas en las que ha vivido en los últimos diez años y de las que ha huido. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Una tras otra las fue dejando todas. La primera, con mudanza de muebles y equipajes, organizada después de recibir muchos anónimos y llamadas de teléfono amenazantes. Después, conforme pasaron los años, bastaba con una sola llamada en mitad de la madrugada para que Bastian rellenara una maleta con cualquier cosa y se marchara en un taxi hacía cualquier sitio. Al final huía el solo, cuando se sentía vigilado, o cuando lo asustaba la mirada de un desconocido en la calle.&lt;br /&gt;Bastian debería estar durmiendo en su habitación con la luz apagada y la persiana bajada. Mañana se levantaría a las siete o así. Así debería de ser según sus costumbres y mis anotaciones. Pero una tarde no hace mucho le sonó el teléfono después de doce meses, encendió la lamparita de la mesa, y la voz le susurró que lo iba matar, que se fuese preparando. Supongo que no lo pudo soportar, que se creía libre después de todo este tiempo sin llamadas. Cuando se tiró por la ventana tenía la cara desencajada y gritaba como un loco “¡Prepárate tú, prepárate tú!”.&lt;br /&gt;Ahora paso el tiempo repasando mis archivadores y me he sorprendido a mi mismo mas de una vez esperando a que se encienda la luz de su cocina, o paseando alrededor de su parada de metro. A veces se me olvida que ya no está y busco en mis apuntes antiguos retrasos que me ayuden a encontrarlo. Le echo de menos, lo reconozco, y no puedo entender que me hiciera esto, porque he comprobado, una y mil veces, que no le funcionaba el teléfono desde hacía semanas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-114659678981731134?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/114659678981731134/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=114659678981731134' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/114659678981731134'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/114659678981731134'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2006/05/mirando-por-la-ventana.html' title='Mirando por la ventana'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-114244679352672057</id><published>2006-03-15T18:03:00.000Z</published><updated>2006-03-15T18:19:53.540Z</updated><title type='text'>El demonio de los Xotpot</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El demonio al que adoran estos salvajes se llamaba Regis Montiel Molina, nació en España en 1827 y, según mis investigaciones, era un auténtico imbécil.&lt;br /&gt;Los salvajes conservan su diario como reliquia aunque no entienden lo que dice, junto con algunos de sus harapos, su casco de explorador abollado y una parte de su dentadura. Lo guardan todo en la cabaña del hechicero, que es el más borracho de todos ellos, debajo de un pequeño altar con velas siempre encendidas y vasijas llenas de sangre de animales e insectos. Yo he leído su diario.&lt;br /&gt;También he podido traducir los Libros Antiguos de los Xotpop,  los que escribían los abuelos de estos pocos indígenas borrachos e incultos que quedan ahora como rescoldos malolientes de la hoguera de sabiduría que fueron sus antepasados. He revisado además, a través de un buen amigo, algunos periódicos y las crónicas de sociedad de la época y así he reconstruido su historia. Por eso puedo asegurar que Regis no es un demonio.&lt;br /&gt;El propio Regis relata en su diario, con caligrafía algo infantil y ordenada, cómo sale de España con 21 años hacia esta selva en busca de su tío materno el misionero Andrés Molina de San Miguel, del que su familia no recibía noticias desde 1842. Regis reconoce que, además de encontrar a su tío al que no había visto nunca, le mueven el afán de aventuras y las ganas de impresionar a una tal Clara Martinez de Mandoble, que le ignora sistemáticamente, tiene una mirada ”&lt;em&gt;lánguida y melancólica&lt;/em&gt;”, y es la causa de su cursi e inmaculado sufrimiento. Así, seis meses después de su partida desde España y tras un viaje en barco en primera clase, una travesía en coche de caballos con sus diez criados hasta la cuidad de Machoc y un viaje en caballo de una semana con seis mulas y tres baúles de equipaje, &lt;em&gt;consigue&lt;/em&gt; llegar a la aldea en la que su tío había sido visto por última vez. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;A partir de ese momento sus anotaciones en el diario se hacen mas espaciadas y confusas pero al parecer  es informado de que el misionero Andrés de Molina entró en la selva hace unos cinco años en busca de los Xotpot, tribu desconocida en la época por los hombres blancos, y desde entonces no se tenían noticias suyas. Regis decidió internarse en la selva en pos de los pasos perdidos de su tío, para lo cual “&lt;em&gt;debe prescindir de dos de sus baúles y cinco criados repentinamente enfermos&lt;/em&gt;”, y tras un número incierto de jornadas a pie por la selva, en las que perdió su baúl y sus criados, y afectado levemente por una fiebre que le hacía delirar y deambular desorientado por la selva, apareció en las puertas de Tiuplen, la ciudad donde vivían los Xotpot. Regis fue cuidado por los Xotpot durante varios días mientras se recuperaba de la fiebre y mediante gestos empezó a comunicarse con los indígenas. En la última página de su diario escribe “&lt;em&gt;Estoy maravillado con las atenciones recibidas de estos salvajes. He bebido extraños brebajes que me han aliviado del sueño y la fiebre, he comido plantas que me han fortalecido, y lo mas importante de todo es que conocen el paradero de mi tío Andrés al que probablemente podré ver en breve si he entendido bien al que parece ser el jefe de la tribu. Clara estará orgullosa y espero que mi tío no se oponga a volver a España conmigo para casarnos.”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Aquí se interrumpe el diario de Regis y el resto de la historia lo he entresacado de la traducción del último de los Libros Antiguos de los Xotpop, que he comprado a los salvajes a cambio de algo de alcohol barato. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;“En la Tercera Sonrisa de la Luna del Norte apareció otro hombre blanco a las puertas de la ciudad. Tampoco sabía hablar y sonreía continuamente sin motivo, moviendo la cabeza de arriba abajo. Los Mayores descartaron casi inmediatamente que fuera inteligente y decidimos darle las hierbas sagradas.  Al final, la Noche de la Lluvia, lo subimos  a lo alto de la pirámide principal, riéndonos con él no sabemos de qué,  y en contra de lo que decían los supersticiosos nos lo comimos vivo. Esta vez no hubo suficiente carne para compartir entre todos los Cabezas de la ciudad y en el reparto se pusieron de manifiesto las luchas y envidias entre el Clan del Río  y los demás Clanes. (…) Esa misma noche fue asesinado Xilot, el Cabeza del Clan del Mono y violados sus hijos e hijas. (…) Horas después la ciudad entera luchaba entre sí. Mientras los templos ardían con nuestros libros y nuestros dioses dentro y los hombres se mataban entre gritos y sangre, algunos Mayores con nuestras familias huimos a la selva y pudimos ver cómo el cielo nos castigaba en la noche, cómo el trueno callaba los gritos de los agonizantes, cómo el fuego de la noche comía ahora a los Xotpop que lo habían avergonzado (….) Esa noche los Xotpot nos marchamos para siempre de nuestra ciudad maldita, empezamos a olvidar nuestra historia y dejamos de ser los elegidos (…)”&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Este final apocalíptico que El Libro Sagrado de los Xotpot confunde con una maldición, se corresponde al meteorito que cayó en la selva a mediados del siglo pasado y que ha sido el motivo precisamente de que yo me acercara a este rincón olvidado del mundo, mas de cien años después, enviado por el Instituto Geológico de Londres, dentro de su programa de investigaciones de nuevos minerales.&lt;br /&gt;Los pocos indígenas que salieron de la ciudad destruida de Tiuplen llegaron a los límites de la selva y se establecieron formando este pequeño y misarable poblado, a medio camino entre la civilización y la selva, degenerando en sus costumbres y ritos, convirtiéndose en borrachos que malviven de los pocos visitantes que, como yo, llegan atraídos por los restos del meteorito.&lt;br /&gt;Esta es la historia de Regis Montiel Molina, que no es ningún demonio por mucho que lo coloquen en los altares los salvajes, por mucho que lo invoquen y le recen, por muchas velas y hierbas que le ofrezca el hechicero. Regis era mortal y los salvajes están confundidos, la historia lo demuestra, aunque yo me ahogue desde que me maldicen en su nombre, aunque me esté consumiendo desde que le invocaron para matarme, aunque lo oiga gritar de miedo cuando cierro los ojos y no me haya dejado dormir en días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-114244679352672057?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/114244679352672057/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=114244679352672057' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/114244679352672057'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/114244679352672057'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2006/03/el-demonio-de-los-xotpot.html' title='El demonio de los Xotpot'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-113321054647500315</id><published>2005-11-28T20:39:00.001Z</published><updated>2008-04-07T16:02:46.819+01:00</updated><title type='text'>1000 lugares que olvidar</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Fragmento del libro de viajes “1000 lugares que olvidar”, de autor anónimo, que sirvió de guía por Europa al escritor Roque Sandoval en sus viajes entre los años 2003 y 2004 y que le condujo a una muerte temprana y solitaria. Rescatado por el Dr. Cross de los archivos de la Biblioteca Nacional.&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;“ Se llega al local caminando en solitario, sin rumbo, y casi sin dinero entre las casas viejas cercanas al puerto. El viajero lo encontrará abierto casi siempre, pero para disfrutarlo en toda su plenitud es recomendable visitarlo a la hora en que todo el mundo tiene algo que hacer o a alguien que le espera. Es imposible confundirse porque es el único de la calle que tiene un perdedor sentado en cada taburete de la barra metálica. Los tubos fluorescentes del techo empapan el humo de una luz amarillenta, húmeda, y mortecina, que resbala por el ambiente sin fuerzas para llegar al suelo de losas grises lleno de servilletas, colillas apuradas y serrín. Un pequeño murmullo, hecho de silencios solitarios, vasos viejos observados con desgana y vidas aparcadas le da la bienvenida al visitante, que siempre encuentra un lugar en la barra o en las mesas pequeñas apoyadas en la pared.&lt;br /&gt;Cualquier sitio le brindará al viajero la oportunidad de saberse ignorado en el fondo, pero quizás el mejor sitio para percibir la extrema sordidez del lugar se encuentre justo al lado de la puerta color amarillo hepático del pestoso retrete, junto al viejo del jersey marrón, que cree que bebe para aliviar la pena de su viudez. Desde allí podrá contemplar al camarero invisible y pálido, con el pelo canoso y su eterna camisa blanca y pantalón negro churretoso, secando con un trapo los vasos rayados, sirviendo el café con coñac, la cerveza en caña y el güisqui con un solo hielo, al que todos llaman jefe y que en realidad se llama Arturo Vazquez Buendía, que mató de una paliza a su mujer hace mas de veinte años, la enterró, la olvidó y desde entonces no sirve mas comida que la que viene en latas. Si tiene paciencia, el joven de pelo castaño y manos temblorosas que se sienta en la mesa al lado de la entrada, se acercará, le invitará a una cerveza y con los ojos llorosos le contará cómo le rechazó su amada, cómo lo despreció y le abandonó, cómo lo engañó con otros, y si es un oyente atento y perspicaz entenderá que el joven estaba en realidad enamorado del hermano de ella y que por eso tuvo la joven que marchar del pueblo avergonzada. También podrá oír los aires de grandeza de un antiguo abogado, que le detallará utilizando palabras grandilocuentes e inadecuadas la estafa que sufrió y le arruinó, y sus planes secretos e inminentes para vengarse, justo antes de solicitar su colaboración económica o una invitación a ginebra.&lt;br /&gt;No se asombre cuando se rompa un vaso y brinden casi todos los viejos por la buena suerte en un tono grave, arrastrado y rápido que recuerda a las beatas rezando el Ave Maria, ni termine de creerse del todo la historia que le contarán cuando parpadeen los tubos fluorescentes del techo al entrar alguna mujer al bar sobre el niño de diez años que se suicidó en el almacén, ya que al parecer tenía al menos trece.&lt;br /&gt;Podría el viajero, al observar las miradas vacías y turbias de los clientes, al conocer sus historias evidentes de fracaso, en este marco portuario, descolorido y decadente, confundirse y creerse al principio de una poética historia, con personajes heroicos paseando por el fondo de sus vidas, a punto de remontar el vuelo hacia tiempos de gloria, forjando su espíritu con la necesaria dosis de derrota para alcanzar la mas grande victoria, pero no sería mas que el espejismo que provoca el optimismo que acompaña siempre al viajero que busca lugares nuevos, porque lo cierto es que estará contemplando el lugar que hay justo mas allá del final de una vida desperdiciada.” &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-113321054647500315?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/113321054647500315/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=113321054647500315' title='11 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/113321054647500315'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/113321054647500315'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/11/1000-lugares-que-olvidar.html' title='1000 lugares que olvidar'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>11</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-113242215409321348</id><published>2005-11-19T17:41:00.000Z</published><updated>2005-11-19T17:42:34.106Z</updated><title type='text'>El enfermo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El doctor limpiaba sus gafas con un pañuelo de papel mientras esperaba a que Ernesto Gutierrez y su mujer, Adela Puche, se sentaran en las butacas de imitación de piel. Ernesto asentía mientras su mujer le recriminaba por ser tan desastre con la ropa, hablando mas para el doctor que para el propio Ernesto, y le estiraba la chaqueta arrugada entre el respaldo y el reposa brazos. Después estiró su propia falda, dejó su bolso negro sobre las rodillas y, poniendo los ojos en blanco, indicó al médico que ya estaban listos para escucharle.&lt;br /&gt;El doctor se colocó las gafas, echó un último vistazo a los papeles que tenía encima de su ordenada mesa, carraspeó y miró hacia la persiana cerrada de la ventana, intentando retrasar el momento de tener que explicar a Ernesto Gutierrez y Adela Puche el sinsentido que mostraban los análisis y las pruebas que le habían realizado esa misma mañana a Ernesto, cuando ingresó en urgencias aquejado de un fuerte dolor de estómago a remolque de su mujer Adela, que explicaba a todos los que no tenían mas remedio que oírla los malísimos hábitos que su Ernesto tenía para las comidas a pesar de los esfuerzos que ella hacía para que comiera bien.&lt;br /&gt;Al fin se arrancó, hablando rápido y de un tirón, modulando la voz para que sonara lo más creíble y profesional posible, de forma que las absurdas frases que salían de su boca se bañaran en el respeto que infunde un médico y adquirieran un barniz de credibilidad que no tenían en absoluto.&lt;br /&gt;- Ernesto, según los análisis de sangre y de orina, el electrocardiograma, y el escáner cerebral, usted está muerto. En realidad no hacían falta todas esas pruebas porque es fácil comprobar que no tiene usted pulso, que sus pupilas no responden a la luz y que no respira. Hemos comprobado la exactitud de todos estos análisis y no hay la menor duda, excepto, -carraspeó y cogió aire el doctor- la evidencia de que está usted aquí, hablando conmigo, fuera de toda lógica y conocimiento científico.&lt;br /&gt;El médico hablaba sin parar, mientras Adela empezaba a sollozar y le miraba como si él fuese el culpable de este disparate. Ernesto oía sin escuchar al doctor, miraba sin ver la mirada injusta y reprochadora de su mujer y se dio cuenta de que últimamente todo era así. Hizo un repaso rápido a sus últimos años, intentó sacar algo de color de la película en blanco y negro que le estaban poniendo delante sus recuerdos, probó a construir esperanzas con los trozos que le quedaban de ilusiones perdidas y no pudo, pretendió entristecerse por ello y le fue imposible.Suspiró y miró doctor que hablaba de errores inexplicables, de nuevas pruebas, mientras sus manos sudadas se retorcían una contra la otra. Hizo un ademán con la mano para acallar a la llorona Adela y, con la mirada vacía y la voz un poco ronca, le explicó al doctor que no se molestase mas con las pruebas y los análisis, que no realizara nuevos estudios ni pidiera nuevas opiniones, que los aparatos no estaban equivocados ni erraban en sus diagnósticos. Era verdad que estaba muerto. Sólo había que mirar la triste vida que tenía&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-113242215409321348?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/113242215409321348/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=113242215409321348' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/113242215409321348'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/113242215409321348'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/11/el-enfermo.html' title='El enfermo'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-112940439284813745</id><published>2005-10-15T20:07:00.000+01:00</published><updated>2005-10-15T21:07:19.386+01:00</updated><title type='text'>El efecto mariposa</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;strong&gt;Artículo publicado en el número 27 de la revista Cartas Perdidas, (2012), según la investigación realizada en Archivo Nacional por el Dr. Cross.&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En 1962 el metereólogo Edward Lorenz desarrollaba en el Massachussets Institute of Technology modelos matemáticos destinados a la predicción del tiempo. Sus estudios y las conclusiones a las que llegó fueron los principios de lo que se hoy conoce por Teoría del Caos. El matemático John Mirkovich, experto en programación, asistía en sus investigaciones a Lorenz, en concreto, introduciendo en los primitivos ordenadores del momento las series temporales y las ecuaciones a partir de las cuales se elaboraban las predicciones.&lt;br /&gt;Mirkovich, nacido 35 años antes en Nueva York en una familia de inmigrantes rusos, escribía todas las semanas a su hermano Moldan que estudiaba arte en Viena. En sus cartas relataba su vida solitaria, su creciente obsesión por la literatura y los avances en los estudios matemáticos que estaban realizando. El siguiente texto es un fragmento de una carta de John dirigida a Moldan fechada en Junio de 1962, unos días antes de que en una conversación mientras almorzaba con Lorenz, John utilizase por primera vez la expresión “efecto mariposa” para resumir las ideas de Lorenz.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;(...) Pongamos que el tímido Albert, como todas las mañanas, saluda a Marta, la recepcionista del edificio en el que trabaja y de la que se encuentra secreta y profundamente enamorado. Marta le sonríe afectuosamente, girando la cabeza y mostrando la estilizada curva de su cuello, pero en sus ojos, por primera vez desde que la conoce, Albert cree percibir una mirada oscura y triste que contradice la sonrisa luminosa que hace amanecer todos los días el corazón de Albert. Este velo de tristeza que ha percibido Albert le resulta desconcertante y le sume en un estado de nerviosismo durante toda la mañana, empujándole a tomar por fin la decisión de invitar a Marta a cenar después del trabajo, y así mostrarle su interés por ella. Durante las horas en las que Albert planea su cena, su trabajo, normalmente eficiente y meticuloso, se resiente, de forma que un pequeño retraso en la comprobación de una factura provoca que un camión que debía partir esa misma tarde hacia Delaware aplace su salida hasta la madrugada. Charles, el camionero, de naturaleza impaciente y observadora, sale del almacén a estirar las piernas mientras espera a que terminen de cargar su camión y no puede dejar de fijarse en que el coche rojo que pasa acelerando con los faros apagados tiene como matrícula su fecha de nacimiento. Cuando los dos policías se presentan en el almacén y solicitan con desgana la colaboración de los trabajadores para identificar al delincuente que persiguen, Charles no duda, orgulloso, en repetirles el número de la matrícula del coche rojo y dos horas después, Wilson Monee es detenido por sexta vez en sus 22 años de vida, aunque es la primera que le acusan de asesinato. En la celda en la que espera Wilson a que le tomen declaración, se encuentra Frank “bola de billar”, que, inmerso en una soberbia borrachera, no deja de amenazar con sus 156 kilos a un Wilson temeroso que se acurruca en un rincón intentando dormir para soñar que no está allí. Después de vomitar medio litro de güisqui Frank pierde el conocimiento cayendo encima de Wilson , que dormido, muere sin darse cuenta de que le han aplastado la cabeza contra el suelo.&lt;br /&gt;De esta simple y espontánea forma, a partir de una mirada oscura y triste, no más insignificante, sincera, y digna de lástima que otras cientos de miradas oscuras y tristes justo en ese momento en el mundo entero, se desencadenan los sentimientos, los pensamientos y las acciones más trascendentes, como un mecanismo perfecto e irrepetible, imposible de planear su funcionamiento ni su alcance, y nos muestra la escasa probabilidad que tenemos de predecir el futuro azaroso, lleno de recovecos, pliegues y sombras, que creamos a cada instante. (…)&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-112940439284813745?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/112940439284813745/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=112940439284813745' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/112940439284813745'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/112940439284813745'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/10/el-efecto-mariposa.html' title='El efecto mariposa'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-112810778367027218</id><published>2005-09-30T20:04:00.000+01:00</published><updated>2005-10-01T04:12:24.920+01:00</updated><title type='text'>Últimos recuerdos</title><content type='html'>&lt;a href="http://photos1.blogger.com/blogger/431/146/1600/edificio2.jpg"&gt;&lt;img style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; CURSOR: hand; TEXT-ALIGN: center" alt="" src="http://photos1.blogger.com/blogger/431/146/320/edificio2.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sentía como el viento le golpeaba en la cara cada vez más fuerte. El pelo se le alborotaba en la cabeza y los oídos le zumbaban. Cerró los ojos, irritados y llorosos, y le pareció que el tiempo se alargaba fuera de él mientras su mente corría a mil por hora.&lt;br /&gt;Le vino a su memoria el recuerdo difuminado de un montón de caramelos desperdigados en una alfombra rojiza, de cuando él tenía poco mas de un año y vivía en aquella casa con las paredes pintadas de verde. Recordó cómo ayudó a sus padres en la mudanza al piso en la ciudad, el ascensor oscuro con botones negros en el que no le dejaban subir solo y a las vecinas con su madre tomando café en la cocina antes de bajar a comprar el pan. Revivió el camino al colegio en invierno pisando los charcos congelados, con la cartera llena de libros colgada de un hombro y jugando a hacer que fumaba con el vaho que el salía por debajo de la capucha del abrigo. Se vio a si mismo la primera noche que no durmió viendo llover y tronar por la ventana de su habitación, encogido entre el miedo y la fascinación. Anduvo otra vez por los largos pasillos de su antiguo instituto buscando su clase el primer el día, con la cabeza agachada y la mirada huidiza. Recibió otra vez en su memoria su primer sueldo en su primer trabajo y se lo volvió a guardar en el bolsillo de la chaqueta, metido en un sobre marrón, pensando durante dos días en qué gastarlo.&lt;br /&gt;Recordó los mil libros que había leído, todos y cada uno de los besos que había dado, la vista desde la ventana del hotel de Paris al que fue de viaje de novios, las mentiras que no se había atrevido a decir, el color de su primer coche, la mirada de un desconocido que se cruzó una noche en su portal y le asustó, la camisa azul que había sido su favorita durante años y que se manchó con la tinta de un bolígrafo roto, la última vez que se emborrachó con sus amigos, y la primera vez que se sintió verdaderamente triste, tanto que no podía respirar.&lt;br /&gt;Se recordó a si mismo hace un instante, subiendo lentamente las escaleras del rascacielos, abriendo la puerta de la azotea, entrecerrando los ojos deslumbrado por el sol, acercándose al borde y mirando al vacío que quedaba a sus pies.&lt;br /&gt;Volvió a saltar otra vez en su memoria, volvió a sentir el viento azotándole la cara y el pelo alborotado bailando en su cabeza, y lo último que pensó justo antes de estrellarse contra el suelo, fue que tienen razón los que dicen que tu vida entera te pasa por delante antes de morir.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-112810778367027218?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/112810778367027218/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=112810778367027218' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/112810778367027218'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/112810778367027218'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/09/ltimos-recuerdos.html' title='Últimos recuerdos'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-112741144725428557</id><published>2005-09-22T18:45:00.000+01:00</published><updated>2005-09-22T18:50:47.260+01:00</updated><title type='text'>La calle Brown</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Yo siempre llegaba el primero a sentarme en el banco metálico de la esquina de las calles Milford y Brown. La aceras era anchas, había poco tráfico, y una vista estupenda de la tienda de licores, el colmado del señor Grobeshor y la barbería. Al otro lado de la calle estaba la parada del autobús al centro. Al rato venía Bob, arrastrando los pies, saludaba con la cabeza y se sentaba a mi lado. Nos pasábamos horas muertas allí, mirando todo y a todos, masticando el tiempo perdido y saboreándolo con las manos en los bolsillos. También venía casi siempre Francis, el vecino de Bob. &lt;br /&gt;Era divertido pasar allí juntos los tres las tardes enteras y los días que no había colegio. Conocíamos casi todo del barrio y nos gustaba. Sabíamos que había que contar cuarenta y cinco desde que el semáforo se ponía en rojo hasta que cambiaba a verde, y luego ciento trece para que volviese a ponerse rojo. Sabíamos que en el siguiente autobús que llegaba a la parada, desde que se encendía el rótulo azul y luminoso de la licorería, se bajaba la chica que le gustaba a Bob. Sabíamos que el hombre con sombrero que vivía en el portal de al lado bajaba todas las tardes a comprar el pan y a encontrarse con la señora delgada y ojerosa que paseaba un perro pequeño y llorón. Eran buenos tiempos.&lt;br /&gt;A veces pasaban cosas emocionantes. La tarde que el primo de Bob, Travis “el pelirrojo”, disparó a aquel policía, pasó corriendo justo por delante de nuestro banco. Entre resoplo y resoplo dijo un “Hola Bob”, sin mirarnos casi, y siguió corriendo como un loco calle Brown abajo, mientras las sirenas se oían cada vez más fuerte. Cuando unos días después Bob y sus hermanos fueron a visitarlo a la cárcel, Travis le dijo que no se acordaba de haberlo saludado.&lt;br /&gt;También vimos en primera línea el accidente del camión cargado de cajas de cerveza que se saltó el semáforo y arrolló dos coches. Luego se estrelló contra la farola de la esquina opuesta a nosotros. Mató a un hombre que estaba dentro de uno de los coches. Le vimos la cabeza asomando por la ventanilla chorreando sangre oscura. Salió todo el mundo a la calle dando gritos y en el barullo cogí una caja de botellas de cerveza caliente y nos la bebimos a escondidas los tres. Fue la primera vez que nos emborrachamos.&lt;br /&gt;Una tarde de verano llegó Búster. Se sentó con nosotros aunque no le conocíamos de nada. Era flaco, con el pelo rubio y los ojos grises. Estuvo un rato mirando la calle con nosotros, intentando hacerse nuestro amigo, contándonos que era nuevo en el barrio, que no tenía hermanos, que su padre vendía seguros. Se dio cuenta de que nosotros nos entendíamos con la mirada, después de tantas horas juntos en el banco, y que no le estábamos haciendo mucho caso. Francis jugaba distraídamente con los pies a ir moviendo una cajetilla de cigarrillos vacía por la junta de las baldosas de la acera. Búster cogió la cajetilla, la puso en la palma de su mano y con una voz demasiado ronca para su cara tan aniñada dijo “Mirad lo que hago”. Los tres observamos la cajetilla, su ceño fruncido y su mirada gris fija en el paquete de tabaco. Vimos como la caja de cartón se arrugaba sobre sí misma, como si una mano invisible las estuviera aplastando, hasta que quedó convertida en una bola de cartón del tamaño de una pelota de ping pong. Búster dejó caer la pelota y antes de que llegara al suelo le pegó una patada mandándola por encima de los coches que esperaban en el semáforo, mientas se reía a carcajadas. Los tres nos quedamos sorprendidos, pero empezamos a reírnos con él, nos había gustado el truco.  Cuando Búster vio que nos reíamos, cogió una lata volcada que había cerca del banco y la convirtió en un disco metálico, sólo mirándola fijamente. Nos reíamos todos, asombrados, buscando el truco, abrumándole a preguntas. Él aplastaba todo lo que le dábamos y se le notaba contento con nuestra atención, no paraba de reír a carcajadas. Su cara blanca brillaba por el sudor y sus ojos grises pasaban rápidos y alegres de los objetos que aplastaba a nuestras caras. Mientras convertía en virutas las llaves de la casa de Bob, la señora delgada que paseaba todas las tardes a su perro pasó a nuestro lado, y el chucho empezó a ladrar como un loco en dirección a nosotros. La mujer hablaba con el hombre del sombrero, sonriendo como una quinceañera e ignorando al perro, que ladraba histérico. Búster, con la mirada fija en el llavero de Bob, frunció el ceño, arrugó un poco los labios y con la mano que le quedaba libre señaló al perro que quedaba casi a su lado. El animal ladró un poco más flojo y se encogió, dejando caer una baba sanguinolenta. Se quedó muerto en el suelo sin que la dueña se diera cuenta. Búster le dio a Bob un montoncito de hierros aplastados, y empezó a reírse otra vez, sin mirar siquiera al perro, esperando otra broma, otro objeto.&lt;br /&gt;Nosotros también nos reímos, pero menos. Nos marchamos en seguida, los tres a la vez, cada uno por un lado, despidiéndonos de Búster entre risas. Desde aquella tarde ninguno volvió nunca más al banco a sentarse, a mirar los coches o a contar los cambios del semáforo, por miedo a que apareciera Búster y nos mirara mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-112741144725428557?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/112741144725428557/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=112741144725428557' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/112741144725428557'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/112741144725428557'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/09/la-calle-brown.html' title='La calle Brown'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-112655055911633394</id><published>2005-09-12T19:13:00.000+01:00</published><updated>2005-09-12T19:42:39.123+01:00</updated><title type='text'>El tatuaje</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Diego había nacido con el tatuaje en la palma de su mano izquierda. Eso es lo que le decía su tío Bruno cuando Diego le preguntaba y eso es lo que él creyó durante toda su infancia en el caserío. Era un rectángulo relleno de líneas negras horizontales y verticales que se cruzaban formando otros rectángulos y cuadrados más pequeños, algunos rellenos con la misma tinta negra y todo ello del tamaño de una moneda de diez céntimos.&lt;br /&gt;El tío Bruno le enseñó a leer y a escribir en la gran biblioteca del caserío. Diego se recordaba de chiquillo pasando tardes enteras buscando dibujos parecidos al de su mano en los cientos de libros que tenían, sin encontrar nada parecido en ninguna parte. Después, por la noche, le señalaba a su tío los libros en los que había leído y buscado, y Bruno sonreía asintiendo con la cabeza, entre satisfecho con el trabajo de Diego y cansado de su insistencia infantil, repitiéndole que el tatuaje era de nacimiento, y cambiando de tema o quedándose callado sin más.&lt;br /&gt;Luego, antes de que Diego fuese un adolescente, el tío Bruno murió y Diego se quedó solo en un orfanato. Allí olvidó el tatuaje como se olvida una cicatriz antigua y si alguien alguna vez le preguntaba por su origen, copiaba la sonrisa socarrona de su tío y le contestaba que era de nacimiento. Sólo unas pocas veces, cuando se sentía solo en las largas noches del orfanato y se acordaba de Bruno o cuando se daba cuenta de que crecía y la niñez se estaba alejando como se aleja el horizonte de un barco que parte, miraba el dibujo, lo acariciaba con los dedos y pensaba en su significado si es que lo tenía.&lt;br /&gt;Con los años ni siquiera quedó eso. Fue construyendo su vida lejos de su infancia dolorosa y solitaria. La llenó con un buen trabajo, una mujer que le quería y un futuro lleno de esperanzas que sustituían los recuerdos del orfanato y la imagen borrosa y triste del tío Bruno.&lt;br /&gt;Por eso estaba ahora tan confundido, tan asustado.&lt;br /&gt;El policía le agarraba la muñeca y le miraba con suspicacia el tatuaje.&lt;br /&gt;Las luces de las sirenas se colaban intermitentes por la ventana de su salón, pintando en su cara adormilada colores rojos y azules. En el suelo estaba ese hombre muerto, al que otro policía fotografiaba mientras un médico tomaba notas. Su mujer, en camisón, le miraba llorando apoyada en el marco de la puerta. El bate de béisbol con el que había destrozado la cabeza al intruso que se colaba en su casa de madrugada estaba encima de la mesa, manchado de sangre. Él mismo había llamado a la policía después golpear al presunto ladrón en la oscuridad. Pero ahora, Diego no podía explicarle al policía que le miraba fijamente, quién era el hombre que estaba muerto en el suelo, ni a qué había venido, ni por qué tenía un tatuaje idéntico al suyo en su mano izquierda.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-112655055911633394?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/112655055911633394/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=112655055911633394' title='17 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/112655055911633394'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/112655055911633394'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/09/el-tatuaje.html' title='El tatuaje'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>17</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-112272350936354322</id><published>2005-07-30T12:35:00.000+01:00</published><updated>2007-08-04T09:15:32.803+01:00</updated><title type='text'>Alex Jaundry</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Conocí a Alex Jaundry una noche de febrero de 1974, en una exposición organizada por la New York Art School en la que se exponían algunas de sus pinturas junto con las de otros jóvenes artistas de la ciudad. De todos los cuadros que vi en aquella velada recuerdo la impresión que me causó &lt;em&gt;Blue Stone Tears&lt;/em&gt; (1972), que hace unos meses alcanzó el precio de 1,56 millones de dólares en Sotheby´s. El propio Alex me hizo esa noche de cicerone a través de la galería, tras presentarnos Ian Horttien que era el coordinador de la exposición y que según me confesó mas tarde “no sabía cómo quitarse de encima a ese loco de Jaundry”. Alex hablaba con pasión de su obra y la de sus compañeros, guiándome de forma errática, agarrándome del brazo cuando se excitaba, quedándose meditativo y serio ante algún cuadro como si lo viera en ese momento por primera vez, alzando a veces la voz sin darse cuenta. Su capacidad para entusiasmarse ante un detalle, para captar la esencia de cualquier situación, para absorber como una esponja el sentimiento de cualquier obra, aislándola del procedimiento técnico necesario para conseguir el efecto, me hizo recordar mis primeros encuentros con el arte, cuando sentía la necesidad pura y física de ver un cuadro, cuando aprendía de mí viendo la obra de otros, y me conmovió.&lt;br /&gt;Después de algunas visitas a su pequeño y ruinoso estudio en el Village y empujado mas por la personalidad de Alex que por la calidad que tenían entonces sus obras, me ofrecí a ser su mecenas, a introducirlo en los círculos artísticos de New York, a presentarlo en esa sociedad pagada de si misma, genial, pedante e innovadora que tan excelentemente ha descrito Clart Founy en su libro &lt;em&gt;Birds died between the smoke&lt;/em&gt; (2001) y que marcaban las modas y tendencias del arte del mundo entero.&lt;br /&gt;Su nombre pronto se hizo un hueco en las galerías más prestigiosas y sus cuadros eran seleccionados para viajar a los grandes museos europeos. Alex Jaundry se convirtió en la punta de lanza de la novedosa y amplia corriente Simple Thoughts of Colors, también llamados Sentimentalistas de la Realidad, personificada en sus inicios más puros por el propio Jaundry, la escocesa Vallie Dortccon, y el japones Hu Li Muotwo y que tanto ha inspirado en los noventa a Bruol, Jonh Blaster y otros. Perseguían la representación de los sentimientos, emociones e ideas a través de imágenes cotidianas interpretadas de la forma más realista.&lt;br /&gt;Alex conseguía mantener ese espíritu original que me encandiló cuando nos conocimos y nuestra relación dejó de ser de mecenazgo, que ya no le hacía falta, y se convirtió en una amistad que a mi me servía para admirar sus ideas constantes y originales y a él, ahora lo veo claro, para aliviar la sensación de soledad que le producía su éxito. Incluso mantenía su pequeño estudio en el Village donde cenábamos y hablábamos los dos solos cuando él venía a la ciudad.&lt;br /&gt;Sus obras dejaron de ser pictóricas y abarcaron otros campos de expresión como la fotografía, el video, perfomances y acciones, convirtiendo a Jaundry en un icono de la modernidad reconocido en el mundo entero.&lt;br /&gt;La exposición con su serie de fotografías &lt;em&gt;Ground that we were above&lt;/em&gt; (1989), en la que se muestran baldosas idénticas en distintas aceras de ciudades del mundo, fue la mas visitada en la historia del Sydney Art Museum y su video &lt;em&gt;Enamored&lt;/em&gt; (1991) en el que dos jóvenes se besan durante treinta minutos a orillas del Sena mientras atardece, es un clásico de referencia del que ha vendido mas de un millón de copias en todo el mundo.&lt;br /&gt;Sin embargo, son sus perfomances las que le dieron el reconocimiento de los sectores más vanguardistas de la crítica, tan reacia a valorar obras de aceptación y reconocimiento masivo. Su acción “&lt;em&gt;Questions without answer&lt;/em&gt;” (2001) en la que pregunta en Tokio a cien personas por una dirección inexistente y obtiene setenta y tres indicaciones distintas o la perfomance “&lt;em&gt;Bus dosn´t stop”&lt;/em&gt; (2002) en la que corre persiguiendo un autobús de la línea 34 por la calles de Murcia sin que el conductor se detenga, marcaron un antes y un después en la concepción de la interpretación realista y sentimental de las situaciones.&lt;br /&gt;Poco días antes de su muerte en accidente de tráfico en Noviembre de 2004 recibí una nota de Alex que contenía una felicitación de Navidad, y un sobre cerrado con instrucciones para abrirlo el día 3 de Enero de 2005, a las 9.00 horario Costa Este. No me sorprendió la carta, ya que a Alex le gustaba escribir sus ideas y mandármelas por escrito para que yo las leyera.&lt;br /&gt;La noticia de su muerte repentina y accidental, me sumió en la tristeza, y su ausencia se ha convertido en otro paisaje melancólico en mi vida. Las revistas especializadas sacaron ediciones dedicadas solamente a su obra. Todavía se organizan exposiciones recopilando sus trabajos, y encuentros donde artistas y críticos del mundo comentan sus ideas, sus aportaciones y analizan su vida, segundo a segundo, interpretando, estudiando y comparando. La más mínima de sus obras alcanza precios millonarios en las subastas y está en marcha un proyecto para convertir en museo su estudio en Greenwich Village.&lt;br /&gt;Yo olvidé la carta hasta la mañana del día señalado, intentando inconscientemente alejar de mi recuerdo su compañía esporádica y enriquecedora. En el sobre, que abrí con los ojos húmedos y el corazón en un puño, encontré su última obra incompleta, la que hacía inútiles y vacías todas las teorías sobre su vida y obra, la que elevaría a la categoría de arte no ya su trabajo, sino su vida en sí misma. Un montón de folios escritos a mano, me explicaban que el día 3 de Enero de 2005, debía acudir a su estudio sólo y con una cámara de fotos. Debería fotografiar su cuerpo muerto tumbado en la cama deshecha, su rostro blanco apoyado en la almohada con el pelo despeinado, su mano colgando apuntando al suelo, el bote de somníferos vacíos en la mesilla junto a su libro preferido de Bort Pender, a la policía y a los médicos llegando. Me aconsejó recopilar artículos sobre su muerte, entrevistar a algunos de sus amigos, y titularlo todo “&lt;em&gt;Suicidio de un artista”.&lt;/em&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-112272350936354322?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/112272350936354322/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=112272350936354322' title='20 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/112272350936354322'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/112272350936354322'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/07/alex-jaundry.html' title='Alex Jaundry'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-112058753194252054</id><published>2005-07-05T19:13:00.000+01:00</published><updated>2005-07-05T19:27:40.296+01:00</updated><title type='text'>Los hermanos Blyon</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;img title="370x288px - 8.4 Kbytes" alt="370x288px - 8.4 Kbytes" src="http://fotos.miarroba.com/fotos/9/a/9a24f12a.jpg" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;La noche no tenía luna pero el desierto se intuía como una sombra azulada bajo la luz de las estrellas. El silencio y el calor rellenaban el paisaje de arena y soledad que se extendía hasta el horizonte, durante miles de kilómetros, sin rastro de vida humana.&lt;br /&gt;Lirtus Blyon, el menor de los dos hermanos Blyon, se rascaba su mejilla sin afeitar desde hace un par de días, con gesto pensativo, mientras miraba al horizonte de pie en el porche de su casa justo &lt;em&gt;en medio de su desierto&lt;/em&gt;. A su lado, Bruber Blyon, su hermano mayor, toqueteaba una caja negra llena de botones y lucecitas. Sudaba y maldecía encogido sobre el artefacto casero, alumbrado únicamente por la débil luz amarillenta de una bombilla sin lámpara colgada del techo del porche.&lt;br /&gt;Al fin Bruber se incorporó y se colocó junto a su hermano, apoyando las dos manos en la barandilla de madera. “Quedán unos quince segundos”, le dijo a Lirtus, mirando en la misma dirección que él. Lirtus asintió y abrió un poco la boca sin darse cuenta.&lt;br /&gt;Silencio total y absoluto durante un instante. Los dos hermanos inmóviles, respirando lentamente, con los ojos guiñados escrutando la oscuridad y los ceños fruncidos, concentrados y atentos.&lt;br /&gt;Un destello inmenso blanco creció como a cámara lenta en el horizonte, rompiendo en dos el paisaje nocturno y haciendo desaparecer a las estrellas. Se expandió a lo ancho y empezó a cambiar de color hacia tonos rojizos de atardeceres imposibles. Una nube carmesí empezó a crecer en el cielo y entonces llegó el ruido. Un rugido que pasaba por encima del desierto, que no cesaba, que traía un aire caliente y pesado. La tierra temblaba.&lt;br /&gt;Lirtus y Bruber embobados y sin respiración, dejaban que el viento llenara de arena sus ojos y su pelo, disfrutando de los colores de la explosión sobre la noche oscura. Después de unos minutos de éxtasis, Lirtus lanzó un grito de triunfo y alegría, agarrando a su hermano por el hombro. Bruber sonreía satisfecho y sólo acertaba a repetir nerviosamente: “Me ha salido un poco roja de más, pero más alta que nunca.”, metiendo y sacando sus manos de los bolsillos de los vaqueros.&lt;br /&gt;Siguieron allí unas horas más. Bruber sacó unas sillas y tomaron unos bocadillos con cerveza contemplando el paisaje. La veleta de su tejado apenas se movía ya y otra vez el silencio cubría el desierto, poco a poco. El horizonte, manchado de polvo blanco y nubes rojizas se iba apagando como una vela se consume en un vaso. No hablaban pero de vez en cuando empezaban a reírse a la vez, y se daban la mano.&lt;br /&gt;Poco antes del amanecer decidieron acostarse. Cerraron la puerta de su cochambrosa cabaña en medio de aquel inmenso desierto de su propiedad. Apagaron las luces y un poco antes de dormirse, Lirtus le explicó a Bruber que con el plutonio que quedaba podían probar a hacer explosiones con tonos azules y verdes. Bruber, medio dormido, le dio la razón y le prometió una explosión azul en dos días. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-112058753194252054?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/112058753194252054/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=112058753194252054' title='16 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/112058753194252054'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/112058753194252054'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/07/los-hermanos-blyon.html' title='Los hermanos Blyon'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>16</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-112015543614261463</id><published>2005-06-30T19:12:00.000+01:00</published><updated>2005-06-30T19:17:16.150+01:00</updated><title type='text'>El señor Hielo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Tristán me miraba a los ojos mientras hablaba. Movía sus manos y ladeaba un poco la cabeza, apuntándome con su barbilla. A veces me señalaba con el dedo, para subrayar sus amenazas. Hablaba en voz baja, casi susurrando y subiendo el tono al acabar las frases. Yo le mantenía la mirada y asentía con la cabeza, sin dejar de sonreír. Intentaba concentrarme en sus palabras, pero no podía dejar de mirar los dibujos sicodélicos de su corbata verdosa. Había que tener valor para ponerse una corbata así a su edad. O eso o muy poco gusto. No conjuntaba en absoluto con el traje gris ni la camisa blanca. No era un traje muy bueno, pero si lo bastante como para merecerse una corbata mas discreta y elegante. Igual que la camisa, a la que se le notaban algo ajados los cuellos, desgastados por el uso o el exceso de lavados.&lt;br /&gt;Seguía hablando contándome la historia de su padre borracho que lo apaleaba cuando yo todavía no había nacido, el navajazo que le dieron en la tripa la primera vez que lo violaron en el reformatorio, se tocaba la nariz partida en mil peleas, me explicaba cada cicatriz de su cara, y así iba haciendo el recuento de los tipos a los que había machacado, de las situaciones a las que había sobrevivido.&lt;br /&gt;Le sudaba un poco la frente y se mojaba con la lengua sus labios resecos por el discurso. Me fijé en que tenía una dentadura casi perfecta y me puse a pensar en lo que le habría costado reconstruir todos esos dientes mal cuidados y tantas veces golpeados. Estaba claro que Tristán, a pesar de todo, era algo presumido y coqueto, aunque no tenía buen gusto para las corbatas.&lt;br /&gt;Seguí asintiendo, intentando concentrar mis pensamientos en lo que decía. Estaba elevando la voz y diciéndome “...y crees que un mierda como tú va a venir a mi casa a acojonarme… a los tíos como tú me los como crudos…”. La cara se le desencajaba un poco y me colocaba el dedo con el anillo de oro a un palmo de mi nariz.&lt;br /&gt;Es lo que tenía Tristán, que perdía las formas, los modales, y además estaba mucho más viejo de lo que él se creía. Llevábamos al menos veinte minutos hablando y no había dejado de amenazarme en todo el tiempo, con su estúpida corbata verde y todas esas historias para no dormir.&lt;br /&gt;Le dije que sí con la cabeza y sonreí un poco más. Alargué mi mano derecha, cogí el dedo del anillo y se lo retorcí hasta partirlo, mientras que con la mi puño izquierdo le golpeaba en la cara con todas mis fuerzas. La verdad es que soportó mucho mejor de lo que me esperaba el puñetazo y el dedo roto. Lo de luego también.&lt;br /&gt;Al salir del edificio camino del coche, alisándome la chaqueta y retocándome el peinado, no pude dejar de pensar en el anciano agonizante y derrotado que quedaba tres pisos mas arriba, en cómo me insultaba mientras lo apaleaba, en su mirada oscura llena de odio, en sus súplicas y lloros al final, y me alegré de ser un hombre sin sentimientos mientras me dirigía a cumplir con el siguiente encargo&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-112015543614261463?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/112015543614261463/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=112015543614261463' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/112015543614261463'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/112015543614261463'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/06/el-seor-hielo.html' title='El señor Hielo'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-111969744330995578</id><published>2005-06-25T11:55:00.000+01:00</published><updated>2005-06-27T20:36:00.866+01:00</updated><title type='text'>Diario de Viaje - Cap. 3</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Extracto del Diario de Viaje de Cross, archivado en la Biblioteca Nacional y en el que describe sus viajes entre 3124 y 3164 de la segunda era. Clasificado como documentación histórica.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Etapa 645&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Esta mañana por fin he podido contactar con Order. Me llamaron al teléfono de la habitación y una voz nerviosa y grave me dio la contraseña y una dirección cerca del hotel, en la esquina de dos calles céntricas. En treinta minutos dijo la voz. Me vestí con tranquilidad, escondí una pistola debajo de mi chaqueta y paseé por las calles de Sllypko hacia el punto de contacto. Me agradan las aceras increíblemente blancas y los edificios retorcidos de esta ciudad. Está llena de pequeños parques con fuentes de cristal azul y flores multicolores. Su población todavía no ha sido atacada en masa y las calles tienen aun ese bullicio de las pequeñas ciudades, lo suficientemente grandes como para pasar totalmente desapercibido, pero no tanto como para tener que soportar las grandes distancias y a los habitantes siempre en guardia de las grandes urbes.&lt;br /&gt;El enlace de Order era un chico joven, con la cara tensa y tan nervioso que era incapaz de mirarme a la cara cuando hablaba. Sus ojos saltaban de una dirección a otra, buscando peligros, Ladrones, enemigos. Iba vestido de una forma demasiado llamativa, aunque supongo que eso será lo común entre la juventud de aquí. Me dio la contraseña y se quedó callado mientras yo lo intentaba identificar telepáticamente, buscando algún síntoma de mentira o traición. No domino todavía totalmente el método para introducirme en la mente de los demás y el asunto me ocupó casi un minuto&lt;br /&gt;Le ofrecí caminar por la acera mientras hablábamos, como en las películas antiguas de espías, para no llamar la atención parados en medio de la calle, él con su ropa de colores y yo con mi traje oscuro sin corbata.&lt;br /&gt;Me transmitió de memoria el mensaje de Order, casi sin respirar y sin entender lo que decía. Le di mi respuesta y la memorizó en un instante. Al despedirnos le deseé suerte y le estreché la mano. Él me miraba como el que veía a un fantasma. Se me ofreció para cualquier cosa que necesitara y me deseó suerte también. Luego se alejó en dirección contraria a la mía. Lo vi cruzar la calle con paso apresurado, y me enterneció la idea de ese joven soldado cumpliendo una de sus primeras misiones. El futuro de nuestro mundo, el éxito de nuestra misión, depende de muchos soldados como él, jóvenes, inexpertos y con miedo. Sólo espero estar a la altura que su sacrificio merece.&lt;br /&gt;He recibido la orden de ir a Thouble antes de llegar a Nooder. Supongo que Order quiere que me entrene en las nuevas técnicas mentales antes de la prueba definitiva en Nooder. Tengo total libertad para enfrentarme a los Ladrones que encuentre, pero mi objetivo debe ser llegar lo antes posible y sin daños. Yo le he pedido el favor de que me incluya en el programa de experimentación sobre la recuperación de recuerdos. Sé que es totalmente reacio a ese tipo de pruebas y que no es elegante pedírselo, debiéndome como me debe un gran favor, pero tengo agujeros en mi memoria y la idea me obsesiona.&lt;br /&gt;Mañana mismo parto hacia Thouble. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;p id="Capítulo 2"&gt;&lt;a href="http://azulinante.blogspot.com/2005/06/diario-de-viaje-cap-2.html" target="_blank"&gt;Diario de viaje - Capítulo 2 &lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/p&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-111969744330995578?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/111969744330995578/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=111969744330995578' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111969744330995578'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111969744330995578'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/06/diario-de-viaje-cap-3.html' title='Diario de Viaje - Cap. 3'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-111929749248175145</id><published>2005-06-20T20:26:00.000+01:00</published><updated>2005-06-21T19:35:42.720+01:00</updated><title type='text'>La Isla Misteriosa</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Mensaje enviado dentro de una botella que flota perdida entre las olas de un oceáno misterioso y lejano, frente a las costas de &lt;/em&gt;&lt;a href="http://www.lacasagiratoria.com/archivos/2005/06/11/un-testigo-literario.php" target="_blank"&gt;La Casa Giratoria&lt;/a&gt;.&lt;em&gt;, todavía pendiente de que alguien lo recoja y lo lea.&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;No se si alguien leerá mi mensaje. Son muchas botellas echadas al mar, muchas cartas enviadas con el sello de Neptuno con remitente perdido y abandonado y destinatario incierto y aleatorio. Desde que quedé naufrago en esta isla maldita y maravillosa siempre he mantenido la esperanza de que me encontraran y rescataran, de regresar con los tesoros que he encontrado, de disfrutar de ellos compartiéndolos, pero conforme pasa el tiempo empiezo a darme cuenta de que el loco inventor de esta tortura en medio del paraíso lo ha planeado todo para que nunca nadie me encuentre. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Cuando pisé tierra firme después de todos esos días en la balsa salvavidas me sentí el hombre más feliz del mundo. Pronto me di cuenta de que estaba en un pequeño islote perdido y desconocido en medio del océano, como un &lt;em&gt;Robinson Crusoe&lt;/em&gt;, abandonado a mi habilidad para sobrevivir. Poco a poco me adapté a la vida primitiva de la supervivencia, a encontrar la comida que de forma abundante y fácil me ofrece la isla, a resguardarme de las pocas tormentas que a veces pintan de rayos el horizonte al que miro constantemente, cuando no estoy leyendo. Porque ese es el misterio, la gracia, y el castigo de esta isla misteriosa. Los libros y las botellas. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El primero que encontré fue un ejemplar de la &lt;em&gt;Historia Interminable&lt;/em&gt;, de Michael Ende, con sus textos en verde y rojo, con sus historias de otros mundos, con su Emperatriz Infantil, de la que cualquier niño se enamoraría. El libro estaba en perfecto estado, como si alguien lo hubiese dejado en la arena abandonado unos minutos antes. Yo había paseado por la playa toda la mañana buscando cangrejos y su hallazgo casi me vuelve loco. Estuve días corriendo por la isla, buscando al dueño del libro en vano. Agotado y aturdido, me consolé con su lectura. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Al poco de terminarlo, en otro paseo cazando pájaros de colores, encontré&lt;em&gt; Wilt&lt;/em&gt;, de Tom Sharpe, en edición de bolsillo. Nuevo ataque de locura, miedo y rabia. Otra vez carreras por toda la isla, de la que a esas alturas ya me conocía cada rincón, cada planta, cada roca. No sólo no hallé al culpable de los libros abandonados sino que encontré una botella de cristal con un papel, un lápiz y un corcho. No me quedó mas remedio que aislarme de este sinsentido leyendo la divertida historia ideada por Sharpe, del que después he podido leer casi todo. Luego escribí el primer mensaje pidiendo ayuda y lo mandé en la botella. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Después aparecieron mas libros, &lt;em&gt;Los tontos mueren&lt;/em&gt;, que dicen que es una obra menor del maestro Mario Puzo, &lt;em&gt;La conjura de los necios&lt;/em&gt;, que es tan interesante que se puede leer cada vez que quieras, de John Kennedy Toole, &lt;em&gt;Tokio ya no nos quiere&lt;/em&gt;, que cuenta una historia que me fascina y que para mí ya justifica la fama de Ray Loriga, y otros cientos mas. Tantos que no los recuerdo. Tantos que a veces los vuelvo a leer como si fuera la primera vez. Ahora estoy leyendo &lt;em&gt;Amrita&lt;/em&gt;, de Banana Yoshimoto y acabo de encontrar a los pies de una palmera, &lt;em&gt;La misteriosa llama de la reina Loana&lt;/em&gt;, de Umberto Eco, el gran pensador. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sólo una vez en todo este tiempo me ha parecido ver un barco en el horizonte. Quemé el libro que mas a mano tenía para hacerle señas, y todavía me arrepiento, porque conforme crecía el fuego entre sus páginas, mas claro tenía que sólo había sido mi imaginación atormentada la que inventó la silueta del barco, y siempre me quedará pendiente el final de la historia del libro que ardió. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Esta es mi tortura y alegría diaria, cada libro me señala la posibilidad de escapar, de encontrar al culpable de mi soledad, y a la vez, ese mismo libro, es lo único que me ayuda a soportar esta cárcel de rejas azules y espuma blanca. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lanzo este mensaje sin destinatario fijo con la esperanza de que alguien lo lea y me encuentre, sólo tiene que buscar la biblioteca más grande jamás imaginada en la isla mas perdida del infinito mar azul.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-111929749248175145?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/111929749248175145/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=111929749248175145' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111929749248175145'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111929749248175145'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/06/la-isla-misteriosa.html' title='La Isla Misteriosa'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-111868797416760084</id><published>2005-06-13T19:35:00.000+01:00</published><updated>2005-06-13T19:39:34.173+01:00</updated><title type='text'>El aprendiz</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Cosme se acercó a la puerta de entrada de la casa. Estaba atardeciendo y el aire tenía un tono dorado que, junto con las sombras alargadas en la acera, daban a la calle un aspecto irreal y borroso. Observó el candado e inconscientemente palpó el llavero abultado que llevaba en el bolsillo de los pantalones. Estaba parado enfrente del portal, en medio de la acera. Miró a los lados furtivamente, como si la presencia de alguien le pudiese impedir que se acercase hasta la cadena que cerraba la antigua puerta de madera. Dio un par de pasos hacia delante y sacó las llaves.&lt;br /&gt;Del llavero colgaban al menos treinta o cuarenta llaves, todas muy parecidas, de la misma marca que el candado y Cosme no sabía si la que necesitaba estaba entre ellas. Empezó a probar una a una, con la cabeza agachada, pasando a un lado del aro que las unía las que no abrían. A la octava, el candado hizo un clic metálico y el gancho se separó de la caja. Empujó la puerta, después de quitar la cadena y dejó que la luz mortecina y el aire dorado entraran en la única habitación que había, iluminando las motas de polvo y haciéndolas brillar como diminutas luciérnagas voladoras. Buscó un interruptor casi a ciegas, manchándose los dedos al rozarlos por la pared. Cuando lo encontró, una bombilla desnuda colgada del techo manchado de humedad iluminó débilmente una habitación llena de muebles viejos, montones de libros y revistas polvorientos, cajas repletas de objetos antiguos, trajes usados y cuadros apilados sin colgar.&lt;br /&gt;Cosme cerró la puerta, respirando despacio el polvo removido y jugueteó con el llavero en sus dedos. Se quedó inmóvil, en el centro de la habitación, observando despacio todo lo que había, con el ceño fruncido y gesto de concentración.&lt;br /&gt;Después de unos segundos, detuvo su mirada en una pequeña rinconera de madera, medio sepultada por libros y papeles, y se acercó a ella. Buscó entre los tomos, agachado, ayudándose con las dos manos, girando el cuerpo para que la luz de la bombilla llegara hasta el rincón. Al fin, se puso en pie con un bloc de anillas amarillento. Se colocó debajo de la luz, agitado, sintiendo que había encontrado lo que buscaba y abrió la libreta. En la primera hoja, escrito a mano leyó: “&lt;em&gt;Acertaste con la llave pero no con la puerta”. &lt;/em&gt;Levantó la mirada rápidamente, mirando a su alrededor nervioso. Sintió pánico cuando se apagó la luz, soltó la libreta e intentó andar hacia la puerta gritando, pero la voz no le salía de la garganta y las piernas se le habían quedado pegadas al suelo.&lt;br /&gt;Mientras se convertía en una fotografía vieja de una señora en barco, Cosme sintió que todos esos objetos polvorientos de la habitación se reían de él, y antes de empezar a acumular polvo dentro de un portarretratos de latón, se arrepintió de haberle robado las llaves al mago.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-111868797416760084?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/111868797416760084/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=111868797416760084' title='12 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111868797416760084'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111868797416760084'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/06/el-aprendiz.html' title='El aprendiz'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>12</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-111788606167533565</id><published>2005-06-04T12:47:00.000+01:00</published><updated>2005-06-25T12:10:30.166+01:00</updated><title type='text'>Diario de viaje - Cap. 2</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Extracto del Diario de Viaje de Cross, archivado en la Biblioteca Nacional y en el que describe sus viajes entre 3124 y 3164 de la segunda era. Clasificado como documentación histórica.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Etapa 644&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sigo en Sllypko a la espera de noticias de Order. La ciudad no es peligrosa, pero en uno de los pocos paseos que he dado por sus calles anchas y aceras blancas, me he encontrado con varios &lt;a href="http://azulinante.blogspot.com/2005/02/los-ladrones-de-recuerdos.html#comments" target="_blank"&gt;Ladrones de Recuerdos&lt;/a&gt;. Para mí es fácil distinguirlos, con su cara de felicidad artificial y robada, con ese aire de ensimismamiento sublime hecho de jirones de alegría sustraída. Aun así, mantienen su mirada atenta a cualquier sonrisa, a un gesto que delate contento, a un beso de bienvenida, para robarlo, sin que su dueño siquiera llegue a recordar que lo ha tenido. Sé que necesitan tener a la vista a la persona a la que van a robar los recuerdos, aunque en el último informe que me mandó Order, aparecen casos en Nooder de Ladrones que roban a mucha distancia, casi sin ver a su víctima. Está claro que siguen evolucionando y perfeccionando el método. Yo, mientras tanto, tomo las medidas habituales de seguridad y &lt;em&gt;no aparento felicidad en público&lt;/em&gt;. Procuro relacionarme lo menos posible con desconocidos, y sigo entrenándome para luchar mentalmente contra los Ladrones siguiendo las pautas que nos han enseñado, pero aun así, me siento muy vulnerable cuando me cruzo con alguno de ellos.&lt;br /&gt;El encuentro con la mujer del bar me ha perturbado más de lo que creía. He soñado dos noches seguidas con ella aunque no puedo recordar qué. Sólo sé que me despierto contento, que en el sueño me aparece como alguien cercano, que me quiere y me protege de algo. Me asusta la idea de haber sido robado sin darme cuenta, de haber perdido algún combate que creía ganado. Sé que esta sensación es frecuente en nuestras filas, que el no saber si algo ha sido olvidado, la duda constante sobre si hemos sido robados, acaba desquiciando a muchos de los soldados del Ejercito de los Recuerdos, pero no debemos dejar que la locura y la tristeza nos venzan.&lt;br /&gt;Quizás este miedo a olvidar explique la obsesión que tengo últimamente con las fotografías holográficas. Pulso continuamente el disparador de la máquina ante cualquier cosa, un reflejo que me llame la atención, un color extraño en el fondo de un paisaje, y cuando las ordeno y clasifico me parece estar repasando una lección, evocando las sensaciones que me provoca cada holograma, nervioso y preocupado cuando no consigo recordar alguna de ellas, el motivo por el que fue tomada.&lt;br /&gt;No tengo órdenes concretas sobre si debo eliminar a los Ladrones que encuentre aquí, pero sé que tengo que pasar desapercibido hasta reunirme con Enna. Aun así, tengo las armas preparadas constantemente y no me separo ni un metro de la pistola, aunque esté dentro de la habitación del hotel.&lt;br /&gt;Esperaré unos días más hasta contactar con Order. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;p id="Capitulo 1"&gt;&lt;a href="http://azulinante.blogspot.com/2005/05/diario-de-viaje.html"TARGET="_blank"&gt;Diario de viaje - Capítulo 1 &lt;/a&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-111788606167533565?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/111788606167533565/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=111788606167533565' title='13 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111788606167533565'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111788606167533565'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/06/diario-de-viaje-cap-2.html' title='Diario de viaje - Cap. 2'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>13</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-111738336975641902</id><published>2005-05-29T17:11:00.000+01:00</published><updated>2005-05-29T17:16:09.763+01:00</updated><title type='text'>La vela</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Fuera hace frío y está nublado. Se intuye el mal tiempo en la poca fuerza con la que entran los rayos de sol a través de los cristales translúcidos que dan a la galería. Un tubo fluorescente de neón ilumina la cocina, reflejando en el suelo de plaquetas verdes y negras su luz blanca y artificial. Hay una radio antigua encima del frigorífico y se escucha un programa matinal, a bajo volumen, como sonido de fondo a los ruidos cotidianos del agua cayendo en el fregadero, los platos entrechocando al ser lavados, secados, y guardados, la lavadora vibrando llena de ropa en el cuarto contiguo, y un canario que de vez en cuando canta en su jaula colgada en la pared azulejos.&lt;br /&gt;Todavía queda olor a café del desayuno, aunque se va difuminando en el vapor de la olla recién puesta a hervir con verduras y sal. En una esquina de la cocina, donde la encimera se une a la pared, una vela encendida parpadea dentro de un vaso de cristal.&lt;br /&gt;Unas manos blancas, algo gastadas por la edad y el trabajo casero, pelan patatas y trocean carne con habilidad y esmero. A la dueña de las manos le suda un poco la frente, por el calor de la cazuela, y se lo seca con el antebrazo, sin soltar el pequeño cuchillo que utiliza, mientras parece pensar en otra cosa. De vez en cuando &lt;em&gt;desvía la mirada un instante hacia la vela&lt;/em&gt;, mirándola casi de reojo, solo intuyendo su luz bailarina y débil.&lt;br /&gt;Sigue cocinando mientras transcurre la mañana. Canturrea un poco mientras pasa un trapo mojado por la mesa limpiando los restos de comida. Arregla el frutero con naranjas y manzanas. Se seca las manos húmedas en el delantal y baja a comprar el pan. Recoge la ropa de la lavadora y la tiende en el patio de luces. Al entrar de nuevo a la cocina, mira la vela encendida y se le pierde la mirada entre una imperceptible sonrisa.&lt;br /&gt;Mientras, Cully abre la puerta de su casa vacía y oscura, a muchos kilómetros de distancia en otro país, y se tira derrotado en la cama deshecha, sin quitarse la ropa, agotado. Cierra los ojos, a un paso de &lt;em&gt;dejarse vencer por la soledad y la tristeza&lt;/em&gt;. Sólo el recuerdo de una pequeña luz, escondida en un vaso de cristal, que sabe seguro encendida para él, le evita llorar a oscuras en la madrugada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-111738336975641902?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/111738336975641902/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=111738336975641902' title='14 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111738336975641902'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111738336975641902'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/05/la-vela.html' title='La vela'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>14</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-111704763768581684</id><published>2005-05-25T19:57:00.000+01:00</published><updated>2005-06-04T13:07:39.096+01:00</updated><title type='text'>Diario de viaje</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Extracto del Diario de Viaje de Cross, archivado en la Biblioteca Nacional y en el que describe sus viajes entre 3124 y 3164 de la segunda era. Clasificado como documentación histórica.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Etapa 643&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy he llegado a Sllypko, capital de la provincia de Sunk. He preferido hacer este trayecto andando, disfrutando del buen tiempo y del extraño paisaje de las montañas de cristal. Es una vista algo desoladora, esta inmensa llanura de césped verde que se pierde en el horizonte, sólo roto por estas enormes estructuras de cristal azul, como enormes bolas de gelatina aplastadas contra el suelo. El cristal es transparente y redondeado, suave al tacto y frío. A veces el camino pasa por encima del cristal enterrado y aplanado en el suelo. Es como andar por un mar azul transparente y si miras abajo se ve la tierra del fondo. Hacía varios días que no pasaba tantas horas solo, sin compañía ni guía. Me ha dado tiempo a pensar sobre cómo afrontar la peligrosa ruta por Nooder, donde al fin me reuniré otra vez con Enna. Me gustaría aclarar las circunstancias en las que murió Dont y ella es la única persona que me puede ayudar. Unos pocos kilómetros antes de llegara Sllypko me ha sucedido algo extraño. En el cruce de mi camino con el que va a Yert, me he encontrado con un pequeño bar excavado en el suelo, como es habitual aquí. Sólo sobresalían la puerta de acero y las máquinas expendedoras a su lado. Me he parado a cargar mi portátil de bolsillo y entonces ha salido una mujer del bar que me ha saludado llamándome por mi nombre. Tendría unos cincuenta años, llevaba uniforme de camarera y el pelo recogido en una cola. Me ha besado afectuosamente y se ha interesado por mi lesión de rodilla ya recuperada. Cuando ha notado que no la reconocía ha disimulado un gesto de tristeza y me ha dicho que siempre le digo lo mismo. Se ha despedido diciéndome que abajo tenía comida caliente, y que estaba invitado. He continuado hasta la ciudad y ahora estoy en el hotel. Voy a pasar unos días aquí mientras espero a que me llegue la parte de mi equipaje que me envíe por correo. Aprovecharé para ordenar y clasificar las fotografías holográficas, e intentar ponerme en contacto con Order. He dejado de comunicarme con él por seguridad, pero ahora tengo que pedirle un favor. Espero que recuerde que aun está en deuda con nosotros. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-111704763768581684?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/111704763768581684/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=111704763768581684' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111704763768581684'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111704763768581684'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/05/diario-de-viaje.html' title='Diario de viaje'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-111661065485874643</id><published>2005-05-20T18:13:00.000+01:00</published><updated>2005-05-20T19:00:56.763+01:00</updated><title type='text'>Garabato</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;img title="400x300px - 8.1 Kbytes" alt="400x300px - 8.1 Kbytes" src="http://fotos.miarroba.com/fotos/9/e/9e36fc65.jpg" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Garabato es una escultura de dp&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;-------------------&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Bruno no duerme bien últimamente. Se despierta constantemente, agitado, nervioso, con un sentimiento de desasosiego lo suficientemente grande para incomodarle en el sueño, pero no tan fuerte como para hacerle desistir y levantarse. Así, dando vueltas en la cama, medio dormido y confuso, pasa las horas a oscuras, &lt;em&gt;sin saber qué es lo que sueña&lt;/em&gt; que no lo deja dormir.&lt;br /&gt;Nallua escucha música por la noche con una radio pequeña que le regaló su hermana para que le hiciera compañía, cuando se vino a vivir a la ciudad. Sintoniza una emisora local que pone canciones antiguas, de las que sonaban con orquesta. Entonces cierra los ojos y se imagina cantando y bailando, con un vestido largo de color azul, bajo la mirada de todos esos músicos de smoking y de un público de modales antiguos que aplaude educadamente.&lt;br /&gt;Harper teclea en su ordenador, acompañando a la madrugada y esquivando el sueño inquieto de su mujer. Se tiene que llevar trabajo a casa y tres noches por semana le roba a su vida unas horas de sueño. A veces, &lt;em&gt;cuando ya no puede más&lt;/em&gt;, se asoma a la ventana sin abrirla y contempla las luces apagadas del edificio de enfrente, tratando de no pensar en nada y con ganas de llorar.&lt;br /&gt;Cristin siempre ordena la ropa que se va a poner al día siguiente justo antes de acostarse. La deja doblada o en perchas en una silla al lado de la cama. Duerme con la puerta de su habitación cerrada y cuando se despierta por la noche, mira el reloj digital de la mesilla y calcula la hora que es en otros países. Imagina situaciones cotidianas en otras lenguas, cosas que están ocurriendo justo en ese mismo momento, mientras ella juega a que tiene los ojos cerrados cuando los deja abiertos.&lt;br /&gt;Bruno, Nallua, Harper y Cristin no viven cerca unos de otros, pero si en la misma gran ciudad. No se conocen de nada y &lt;em&gt;ni siquiera pueden imaginar&lt;/em&gt; que han coincidido tres veces en el último año, en el mismo lugar y en el mismo instante. Una gasolinera, la puerta de unos grandes almacenes especializados en deportes y mientras esperaban a que se pusiera verde un semáforo de peatones.&lt;br /&gt;Si conociesen esa coincidencia, esa probabilidad ínfima cumplida, quizás sentirían que sus vidas son como garabatos irregulares pintados en un folio, que se cruzan y a veces se mezclan, que forman figuras sin sentido, que emborronan el papel o lo llenan de color, que son líneas rectas que unidas dibujan curvas.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-111661065485874643?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/111661065485874643/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=111661065485874643' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111661065485874643'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111661065485874643'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/05/garabato.html' title='Garabato'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-111627391282236488</id><published>2005-05-16T20:58:00.000+01:00</published><updated>2005-05-16T21:06:23.236+01:00</updated><title type='text'>El diamante Rusbury. (El tesoro del faro II)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Sharock, apoyado en la barandilla del barco, contemplaba las luces amarillentas del puerto en el horizonte. Fumaba y pensaba, tenso, soportando el aire frío de la noche en el mar, escudriñando concentrado la costa, olfateando el peligro inminente.&lt;br /&gt;Cuando dos meses atrás aceptó el encargo de trasladar el diamante Rusbury desde Londres hasta Lisboa, optó por lo que él llamaba el “Método del Humo”. Pocos hombres, de confianza, en un barco de pasajeros en viaje regular. A la misma vez, se colocaba un señuelo dentro de una caja fuerte fuertemente custodiada y se solicitaba a las autoridades su colaboración en la protección, fletando un barco especial para trasladar la réplica. Las filtraciones de la policía colocaban a todos los posibles interesados tras la pista del diamante falso, mientras Sharock y sus hombres viajaban discretamente con la joya auténtica. Hasta ahora la cortina de humo había funcionado perfectamente.&lt;br /&gt;Faltaban apenas unos minutos para llegar al puerto. El barco lento y pesado aplastaba las olas en dirección al muelle. Las estrellas observaban la maniobra con parsimonia y en la cubierta se empezaban a agolpar pasajeros, deseosos de pisar tierra firme.&lt;br /&gt;Cuando los marineros colocaban la escala, el piloto se permitió hacer sonar la sirena en señal de despedida a los viajeros. Los mozos, adormilados y sucios, se apiñaban debajo de la baranda, esperando el desembarco.&lt;br /&gt;Sharock &lt;em&gt;sentía latir su corazón contra la pequeña caja de madera que guardaba el diamante&lt;/em&gt;. Bajó por la escalerilla con naturalidad, agarrando una pequeña maleta, con dos de sus hombres un poco más adelantados y otro detrás. Notaba el peso del revolver en el bolsillo exterior de la chaqueta.&lt;br /&gt;Ya en el muelle, caminó hacia la zona de aduanas, donde un contacto los dejaría pasar sin tener que detenerse a rellenar formularios. Todo parecía ir según lo previsto. Entre los fardos de mercancías, moviéndose con seguridad, observó las sombras de sus hombres dirigiéndose al mismo lugar.&lt;br /&gt;Justo cuando empezó a tranquilizarse, cuando se permitió pensar en la cama mullida del hotel, cuando dedicó un instante a observar la belleza del puerto iluminado en la noche, &lt;em&gt;justo en ese momento&lt;/em&gt;, sintió el disparo en el pecho.&lt;br /&gt;Cayó al suelo de espaldas y rodó buscando refugio en la oscuridad. Sonaron muchos disparos más y ráfagas de ametralladora. Distinguía perfectamente el sonido recio y fuerte de las escopetas que sus hombres escondían. Un balazo rebotó en el suelo cerca de su cabeza. Sentía como ardía su pecho. Oía voces y gritos, pero no podía entender nada. Notó como lo agarraban de las axilas y lo arrastraban hacia atrás. Pensó en sacar su arma, en defenderse, en proteger el tesoro que guardaba en su abrigo. Un rostro moreno y asustado le hablaba muy cerca de su cara. Sharock cerró los ojos y se dejó vencer por el cansancio, soñando con la cama del hotel, mientras unas manos nerviosas le registraban los bolsillos.&lt;br /&gt;El joven maletero que trataba de ayudar a Sharock nunca había visto un hombre muerto. Sentía el miedo removerse en su estómago como un animal herido. Buscó entre las ropas de Sharock una pistola con la que defenderse en medio del tiroteo y encontró la cajita de madera con el diamante Rusbury.&lt;br /&gt;Con el sonido de fondo de los disparos y el pánico agitándole las manos, &lt;em&gt;Lunciano&lt;/em&gt; abrió la caja y vio brillar una estrella dentro de ella. Durante unos segundos se olvidó de todo, envueltos sus sentidos por el brillo de la luna y el reflejo de la muerte en la piedra. Después, se guardó con cuidado la caja, salió corriendo del muelle, y no dejó de huir nunca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-111627391282236488?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/111627391282236488/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=111627391282236488' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111627391282236488'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111627391282236488'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/05/el-diamante-rusbury-el-tesoro-del-faro.html' title='El diamante Rusbury. (El tesoro del faro II)'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-111575227528587503</id><published>2005-05-10T20:05:00.000+01:00</published><updated>2005-05-10T20:11:15.290+01:00</updated><title type='text'>El espejo roto</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Ohnel dejó sus gafas y el libro que leía encima de la mesa y se levantó del sillón. En pijama y descalzo caminó por el pasillo de su casa hacia la cocina. Le agradaba el contacto del suelo frío de madera con sus pies desnudos y el leve crujido de ésta al pisar. Llenó un vaso de agua y lo bebió de un trago. Volvió a llenarlo y con él en la mano se dirigió de nuevo al salón. Le dio al vaso un pequeño sorbo sin dejar de andar, ensimismado en la historia que había estado leyendo. Al llegar al final del pasillo se quedó parado, extrañado, mirando el espejo de medio cuerpo en el que se solía mirar antes de salir, cuando se ajustaba el nudo de la corbata.&lt;br /&gt;El espejo reflejaba el pasillo vacío, en penumbra. La pintura clara y lisa de las paredes, las estanterías con los libros apilados, la puerta de la calle cerrada y robusta al fondo, el paragüero y el perchero desnudo en primavera. &lt;em&gt;Estaba todo reflejado excepto Ohnel&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;Movió la mano que tenía libre lentamente, extasiado, sin poder apartar la mirada del reflejo del pasillo. Contempló petrificado su no presencia, su inexistencia. Por un momento se sintió sin cuerpo, flotando en el desconcierto, dudando de la realidad reflejada. Cerró los ojos e intentó sentir el frescor del suelo en la planta de sus pies sin conseguirlo. El vaso se le resbaló entre los dedos sudados y cayó al suelo. Le pareció ver cómo se estrellaba a cámara lenta contra la madera, llenando el aire de ruido y pequeños reflejos de cristal.&lt;br /&gt;Respiraba agitadamente. Levantó la mirada del suelo y contempló en el espejo su cara pálida y su frente sudada. La mano que sostenía el vaso estaba todavía elevada, inútil ya. Le pareció notar un pequeño zumbido y un leve parpadeo en su imagen ahora devuelta y reflejada. Movió las dos manos a la vez, con el resto del cuerpo inmóvil y agarrotado, y todo parecía haber vuelto al orden.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Lentamente regresó a la cocina a coger una escoba para limpiar los cristales rotos. Mientras barría, todavía agitado, no podía dejar de pensar en si era el espejo el que había dejado de reflejarlo unos segundos o si, tal vez, había sido él el que había dejado de existir unos instantes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-111575227528587503?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/111575227528587503/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=111575227528587503' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111575227528587503'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111575227528587503'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/05/el-espejo-roto.html' title='El espejo roto'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-111531736154643582</id><published>2005-05-05T19:17:00.000+01:00</published><updated>2005-05-07T10:13:55.493+01:00</updated><title type='text'>Diario de un divorciado</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Posteado por Osano el día 05/05/2555 en el blog “Diario de un Divorciado”, premiado por BlogWorld en su última edición.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Este fin de semana me tocaba quedarme con Venie y la verdad es que lo estaba deseando. Durante la semana lo he comentado en el trabajo y Rarsky, el hombre feliz de mantenimiento, me sugirió que la llevara al Nuevo Parque Zoológico. Según me dijo, él había estado allí con sus niños y disfrutaron mucho todo el día, y además resulta relativamente barato, asunto importante para mi en estos momentos.&lt;br /&gt;Venie no parecía muy entusiasmada con la idea y se pasó todo el camino jugando con el aparatito que llevan ahora todos los críos y hablando con las amigas con el telemovíl. No sé cómo una niña de siete años puede tener tanta vida social.&lt;br /&gt;Ya en el parque la chantajeé para que apagara el telemóvil y paseamos viendo los animales y las plantas. Es increíble lo que están haciendo con la genética.&lt;br /&gt;Venie miraba con los ojos como platos la manada de &lt;em&gt;caballos enanos multicolores&lt;/em&gt;. Los había a cientos y todos preciosos en verde fosforito, rosa chillón, azules, verdes, en fin, de todos los colores imaginables. A mi hija no le entraba en la cabeza que antes sólo los hubiera blancos, negros y en distintos tonos de marrón. Tuve que enseñarle las fotos del libro de recuerdo para que me creyese. No se qué es lo que les enseñan en el colegio.&lt;br /&gt;Luego entramos en el jardín de las flores gigantes. La mayoría eran igual de altas que yo pero había algunas tan grandes como un edificio de tres plantas. Venie corría entre ellas, y saqué algunas fotos estupendas. Al salir, tenían un puesto donde los niños pueden fabricar pequeñas flores con los colores y olores que prefieran. Sólo costaba treinta euros y en veinte minutos, con lo del Crecimiento Acelerado Controlado, tienen una flor del tamaño de mi cabeza en los colores más extraños que un niño pueda imaginar. La de Venie olía a regaliz y era como a topos blancos y verdes. Yo se la enseñaría a su sicóloga a ver qué opina, pero seguro que su madre me monta otra bronca por “meterme donde no me llaman”.&lt;br /&gt;Después de comer vimos elefantes con fotografías estampadas en la piel. No es que se las hubiesen pintado sino que &lt;em&gt;sus pieles eran así&lt;/em&gt;, con imágenes de famosos y de monumentos. Caminamos por el Jardín de los Tiempos y pudimos contemplar cómo era la fauna y la flora hace un par de siglos. La verdad es que no me extraña que desaparecieran casi todos con lo de la lluvia ácida y el ozono. Si no llega a ser por gente como la del zoológico sólo quedarían los que sirven para comer o domesticar. Un poco deprimente.&lt;br /&gt;Al final, cuando volvíamos ya para casa, le compré a Venie un caracol con una fotografía nuestra como concha. Le gustó mucho y nos fuimos contentos. Me encanta cuando ríe de forma espontánea. Es lo mejor que he hecho en mi vida y sólo puedo verla dos días al mes.&lt;br /&gt;Bueno, lo dejo que ya me estoy poniendo triste otra vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-111531736154643582?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/111531736154643582/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=111531736154643582' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111531736154643582'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111531736154643582'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/05/diario-de-un-divorciado.html' title='Diario de un divorciado'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-111506231776685453</id><published>2005-05-02T20:27:00.000+01:00</published><updated>2005-05-02T20:33:29.333+01:00</updated><title type='text'>El tesoro del faro</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Hay un faro antiguo y abandonado que se levanta perpendicular al horizonte azul del mar, que ya no guía a los marineros en las noches de viento, lluvia y miedo. Se llega a él por un camino estrecho y mal asfaltado que zigzaguea por la costa rocosa, esquivando los acantilados, al filo de vacíos llenos de vértigo y espuma blanca. Tiene la puerta abierta, forzada, y ya no queda en su interior mas que una escalera de caracol oxidada que lleva a la plataforma de arriba, a punto de caerse, podrida y peligrosa.&lt;br /&gt;Dos árboles pequeños y arrugados luchan contra el viento al final del camino, como dando la bienvenida al que llega, pero hay semanas enteras en las que no sube ninguna persona allí.&lt;br /&gt;Lunciano sabía lo solitario y abandonado del faro incluso cuando todavía iluminaba el mar y en las noches oscuras &lt;em&gt;era cuestión de vida o muerte&lt;/em&gt; que su luz no se apagara. Por eso mismo, una noche cuando era mucho mas joven condujo hasta allí, se apoyó en la puerta entonces cerrada y contó veinte pasos en dirección al mar. Cavó en el suelo mientras el automatizado haz de luz blanca marcaba las señales de peligro y prudencia. Enterró una caja de madera pequeña, con las manos temblorosas y el cuerpo sudado por el esfuerzo. Pensaba volver a por ella pronto, cuando el miedo pasara y nadie sospechara de él.&lt;br /&gt;Después Lunciano pasó entre los dos árboles, alejándose del faro y recorrió el camino de vuelta con la cabeza aturdida por lo que le había pasado en las últimas horas, dispuesto a dejar pasar unos días que se convirtieron en meses.&lt;br /&gt;Nunca volvió al faro, temiendo siempre la venganza de los que habían sido robados, &lt;em&gt;asustado&lt;/em&gt; por el valor de lo contenido en la caja, sin saber qué hacer con él.&lt;br /&gt;Lunciano murió de viejo en una ciudad sin mar, en el cuarto en el que había vivido los últimos veinte años de su vida, sin más compañía que una televisión y la miseria. Su casero tuvo que emplearse a fondo para sacar los papeles y la basura que el viejo había ido acumulando. No pudo evitar un estremecimiento al contemplar todos esos cuadros y bocetos, en tristes colores azules y rojos violentos, dispersados por toda la habitación, por las paredes, en el suelo, en la mesa, todos con el mismo paisaje de un faro y dos árboles en un acantilado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-111506231776685453?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/111506231776685453/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=111506231776685453' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111506231776685453'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111506231776685453'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/05/el-tesoro-del-faro.html' title='El tesoro del faro'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-111445815622467130</id><published>2005-04-25T20:39:00.000+01:00</published><updated>2005-04-25T20:46:34.140+01:00</updated><title type='text'>Gotas de lluvia</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;img title="400x300px - 22.0 Kbytes" alt="400x300px - 22.0 Kbytes" src="http://fotos.miarroba.com/fotos/d/3/d3c96fcd.jpg" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A veces, cuando estaba a punto de dormirse, intentaba recordar alguno de los cientos de rostros que había visto durante el día, y casi nunca podía. Por su ventanilla de vendedor de billetes en la estación de trenes pasaban miles de personas al mes, y él procuraba concentrarse en todos esos bustos que le hablaban fuerte para hacerse oír a través del cristal blindado, en medio del barullo del vestíbulo.&lt;br /&gt;Se fijaba en sus ropas, en sus peinados, en sus arrugas, en sus gestos. Les entregaba los billetes e inventaba motivos para sus viajes, para sus prisas, y luego los olvidaba al momento, en cuanto llegaba otro viajero a la ventanilla.&lt;br /&gt;Una mujer demasiado maquillada, un hombre repeinado con corbata, un chico con las patillas hasta la barbilla, una pareja que hablaba a la vez, un anciano con un jersey rosa, todos quedaban registrados durante un momento en su mente, mientras les buscaba una vida, y luego los borraba para dar paso al siguiente. Seguro que algunas caras se repetían, que había viajeros habituales que hacían los mismos trayectos y horarios una y otra vez, pero en cada ocasión les encontraba algo nuevo, distinto. Quizás una pausa mas larga de lo habitual entre dos frases, una sonrisa sin motivo, unas ojeras mas pronunciadas, y esto justificaba una nueva historia, un cambio en la vida que él les suponía.&lt;br /&gt;Pasaba las horas así, viviendo miles de vidas que no eran suyas ni de nadie en realidad, confundiendo rostros distintos que se le aparecían cuando iba a dormir, viendo pasar caras desconocidas que le resultaban familiares, comparando gotas de lluvia en una tormenta de verano. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-111445815622467130?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/111445815622467130/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=111445815622467130' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111445815622467130'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111445815622467130'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/04/gotas-de-lluvia.html' title='Gotas de lluvia'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-111394041519905704</id><published>2005-04-19T20:40:00.000+01:00</published><updated>2005-04-21T23:25:50.940+01:00</updated><title type='text'>El señor Grobesohr</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;El Sr. Grobesohr observaba la calle a través del cristal de la puerta de su pequeña tienda de orejas de madera. Era una zona comercial, muy concurrida, llena de personas ajetreadas que entraban y salían de los comercios. El suyo era de lo más antiguos, con un bonito letrero azul que sobresalía de la fachada al estilo de las antiguas posadas. En su ordenado escaparate mostraba las orejas de madera mas demandadas últimamente. En el interior, en limpias vitrinas de cristal guardaba las piezas más elaboradas y en la trastienda, dentro de una caja fuerte camuflada, las más valiosas.&lt;br /&gt;El Sr. Grobesohr pasaba últimamente mucho tiempo así, apoyado en el mostrador de cristal, con un dedo en el puente de sus gafas metálicas y la mirada perdida entre pensamientos cada vez mas extraños en él.&lt;br /&gt;La tienda siempre había funcionado muy bien y las orejas de madera habían sido su pasión. Las mimaba, las clasificaba, las limpiaba, y las admiraba. Al principio eran de madera pero las modas fueron cambiando y ahora tenía de cualquier material, tamaño y color imaginable. Sus proveedores eran los mejores y todo el mundo sabía que si necesitaba una oreja de madera el local del Sr. Grobesohr era el adecuado, porque además de su extenso e inagotable catálogo, el Sr. Grobesohr era probablemente la persona en el mundo que más sabía de orejas de madera, por lo que no era extraño que recibiera pedidos del extranjero y que asesorara en su desconocido tema a los coleccionistas mas pudientes.&lt;br /&gt;Toda esta pasión, todos estos conocimientos tan extensos y profundos, todas esas horas de estudios e investigación, junto a su caracter responsable al frente del negocio, habían colocado al Sr. Grobesohr en una posición económica muy desahogada y &lt;em&gt;ocupado completamente sus cincuenta y tres años de vida&lt;/em&gt; y su rutina diaria. Por eso no se preocupaba si pasaban unos días sin que nadie entrara a la tienda. Aprovechaba para hacer el papeleo pendiente, ordenar pedidos y limpiar orejas, ya que nunca le gustó tener empleados.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Pero en los últimos meses se sentía extraño. Ahora prefería pasar las horas mirando a la calle, mientras un pensamiento, pequeño, escondido al principio, iba surgiendo, leyéndose entre líneas en las ideas que le iban y venían en la cabeza, y aunque el Sr. Grobesohr lo intentaba tapar con datos, despistar con tareas o ignorar con grandes dosis de fuerza de voluntad, este pensamiento crecía sin remedio, sin posibilidad de no ser tenido en cuenta y ocupando cada segundo en su cada vez mas atormentada mente.&lt;br /&gt;Por fin, esa mañana, mientras observaba como descargaban unas cajas de un camión de fruta para el comercio de enfrente, el Sr. Grobesohr dejó pasar ese pensamiento, lo aceptó y lo toleró. Con un suspiro, cogió una hoja de papel e hizo un pequeño cartel en el que se leía “Vuelvo en 10 minutos". Lo colgó en la puerta y cruzó la calle camino de un jardín cercano donde había una pequeña terraza con mesas.&lt;br /&gt;Mientras caminaba, el Sr. Grobesohr pensaba en que se acaba de dar cuenta de que las orejas de madera le resultaban terriblemente aburridas, y que quizás debía ir pensando en cambiar de negocio. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-111394041519905704?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/111394041519905704/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=111394041519905704' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111394041519905704'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111394041519905704'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/04/el-seor-grobesohr.html' title='El señor Grobesohr'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-111307451722417472</id><published>2005-04-09T20:17:00.000+01:00</published><updated>2005-04-09T20:21:57.226+01:00</updated><title type='text'>Sin palabras</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Entró en el portal andando sin prisa. Se quedó parado, dudando si subir la escalera o no, mientras sus ojos se acostumbraban a la diferencia de luz entre la calle y el interior. Las sombras tomaron las formas familiares de los buzones metálicos verdes colgados de la pared y el armario con el cuadro eléctrico entreabierto, con el candado roto. El olor a madera antigua, humedad y comida lo saludó como un viejo amigo que le había esperado todos estos meses. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Respiró hondo y subió los primeros escalones sin encender la luz, arrastrando los dedos por la barandilla de madera desgastada y pulida. Asomó la cabeza por el hueco de la escalera que había bajado corriendo una noche, tirando de una maleta desordenada y de una bolsa llena de pena, tristeza y remordimientos. Sintió algo de frío y a la misma vez le sudaban las manos. Los tragaluces de los rellanos filtraban la luz de la calle, oscureciéndola, empapándola de lentitud y haciéndola vieja y amarilla.&lt;br /&gt;Antes de llegar al tercer piso se volvió a parar. Por encima del murmullo doméstico de los demás portales sonaba el viejo piano de ella. Apoyó la espalda contra la pared y fue dejándose caer hasta sentarse en un escalón. La imaginó en el salón, con la puerta del balcón abierta y las cortinas recogidas detrás. Recordó el reflejo del sol sobre la madera negra, los dedos blancos de ella bailando sobre las teclas y su cara de concentración y placer. Se situó mentalmente detrás de ella, apoyado contra el marco de la puerta del salón como mil veces había hecho antes, cerró los ojos y añoró esos pedazos de felicidad que ahora le traían las notas del piano. Intentó guardar esa imagen que ahora evocaba, de su espalda recortada en el marco de la puerta del balcón, tocando el piano enfrente de la ventana, con el sol entrando en la habitación manchándolo todo de luz y alegría.&lt;br /&gt;La música paró y el se puso de pie. Bajó los tres pisos sin detenerse, con prisa. Ahora sabía que ella no le esperaba, que ya no le necesitaba. Salió a la calle y empezó a andar, evitando pasar por debajo del balcón, sintiendo un nudo en el estómago, sin poder dejar de tararear la canción que ella tocaba siempre después de hacer el amor. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-111307451722417472?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/111307451722417472/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=111307451722417472' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111307451722417472'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111307451722417472'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/04/sin-palabras.html' title='Sin palabras'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-111264243886855604</id><published>2005-04-04T20:14:00.000+01:00</published><updated>2005-04-04T20:20:38.870+01:00</updated><title type='text'>Una de gangsters</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Le entregó al camarero otro billete y esperó a que le sirviera la tercera copa en media hora. Se removió en el taburete mientras se desabrochaba el botón del cuello de la camisa y se aflojaba el nudo de la corbata. Observaba su cara en el espejo de la columna que tenía al lado. Los ojos enrojecidos por el humo, el pelo algo despeinado y las mejillas sudadas por el alcohol. Contempló el vaso con hielo que le ponían delante y sonrió sin despegar los labios al camarero cuando hubo terminado de llenarlo. Bebió despacio y se echó un poco hacia atrás.&lt;br /&gt;Miraba el reflejo de las pocas luces del local en las hebras de humo que salían de su cigarro y que bailaban variando su color entre tonos grises y azulados. Recordaba la conversación de hacía unas horas con el que hasta ahora había sido su hombre de confianza. Todo había sido como siempre. Los mismos saludos, las mismas frases hechas, las mismas complicidades. Pero entre las palabras y los gestos conocidos, &lt;em&gt;una mancha gris&lt;/em&gt;, detrás de una mirada huidiza. Unos ojos que no te miran directamente y una sonrisa de medio lado mientras te aprietan amigablemente el hombro. Una carta marcada.&lt;br /&gt;La mancha gris empezó a moverse en su cabeza como el humo que ascendía ahora de su cigarro y se fue haciendo grande y oscura. Se convirtió en un remolino de incertidumbres, de inseguridades, que empujaba su imaginación por oscuros caminos de traición. Mantuvo la misma cara, imperturbable, le siguió el juego, pero tomó nota de la mentira. Se despidió de él, como siempre, y luego, como un trámite que la amistad y los buenos ratos pasados le exigían, confirmó la traición.&lt;br /&gt;Cuando le sonó el móvil que llevaba en el bolsillo interior de su chaqueta, le temblaron un poco las manos. Una voz seria y ronca le informó en poca palabras de que todo estaba bien. Volvió a beber despacio del vaso y no pudo evitar una oleada de tristeza recordando los buenos tiempos, cuando no estaba solo, y no tenía que brindar con su reflejo en un espejo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-111264243886855604?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/111264243886855604/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=111264243886855604' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111264243886855604'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111264243886855604'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/04/una-de-gangsters.html' title='Una de gangsters'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-111221144981550721</id><published>2005-03-30T20:36:00.000+01:00</published><updated>2005-03-30T20:37:29.823+01:00</updated><title type='text'>Historia de T. (El oráculo II)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Servicio de Control Mental.&lt;br /&gt;Informe de Seguridad 2547/555/23&lt;br /&gt;Asunto: T.&lt;br /&gt;Autor: Comandante Kylan, nivel 6 del S.C.M.&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;T. fue durante años nuestro mejor agente y a la vez nuestro mayor misterio. Todavía dudo sobre si lo localizamos nosotros a él o fue él quien contactó con nosotros. Lo único cierto es que en la época en que  el S.C.M era todavía un proyecto basado en unas teorías casi sin desarrollar y unos pocos experimentos con resultados discutibles, la aparición de T. fue una revelación del potencial de nuestras ideas y de los retos a los que nos enfrentábamos.&lt;br /&gt;Era capaz de leer las comunicaciones de nuestros agentes a cientos de kilómetros de distancia cuando entre ellos mismos tardaban horas en intuir cualquier dato dentro de la misma habitación, y además era capaz de hacerse oír con una claridad y fuerza que todavía hoy nos asombra.&lt;br /&gt;Después de varios meses de comunicaciones mentales con nosotros, accedió a darnos su localización física y resultó ser un pastor que vivía en un pueblo perdido en la sierra, con unos pocos habitantes que malvivían de lo que lograban arañarle a la tierra y al ganado.&lt;br /&gt;El comandante Stocvulik y yo mismo, fuimos los primeros en visitarle, y ya en ese primer contacto se hizo evidente que T., además de increíbles poderes telepáticos, tenía el don de la adivinación. Le escuchamos entre asombrados y asustados durante horas, mientras nos explicaba sus teorías sobre cómo ejercitar la Comunicación Mental y hacía vaticinios sobre personas y hechos concretos que, como escrupulosamente comprobamos luego, se cumplieron con una exactitud asombrosa. Para él, la comunicación mental, la adivinación y la lectura de pensamientos eran todo lo mismo y utilizaba el mismo método para dominar la energía mental, sistema que luego nos sirvió a nosotros para fabricar la primera Máquina Mental.&lt;br /&gt;Por desgracia, esas facultades increíbles e innatas no podían ocultar la vacía personalidad de T. Su falta de carácter y el hecho de que entendiese su don como algo divino con lo que había sido iluminado, en lugar de un complicado proceso cerebral accesible a casi todas las personas como sabemos ahora, le hacía poco apto para trabajar directamente para el S.C.M., donde la ética y la moral están al servicio del país.&lt;br /&gt;Tras rechazar en varias ocasiones nuestras peticiones para que se trasladase a las instalaciones del Sector 7, decidimos seguir experimentando con él a distancia y realizar sólo las vistas físicas estrictamente necesarias, ya que las rechazaba abiertamente.&lt;br /&gt;Con los años, sus tendencias místico-religiosas le convirtieron prácticamente en un ermitaño, temeroso de lo que él llamaba los poderes ocultos e incapaz para cualquier labor de investigación. Para entonces nuestros avances en la comunicación mental y la adivinación le habían superado con creces y ya habíamos desarrollado los Métodos de Bloqueo e Interferencia.&lt;br /&gt;Cuando sus paranoias empezaron a interferir en nuestro trabajo llegó la orden de eliminarlo y él ni siquiera pudo intuirlo. Nuestros agentes hicieron un trabajo perfecto. Murió solo, en el pueblo del que nunca había salido y que poco a poco se ha ido quedando vacío.&lt;br /&gt; &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-111221144981550721?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/111221144981550721/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=111221144981550721' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111221144981550721'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111221144981550721'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/03/historia-de-t-el-orculo-ii.html' title='Historia de T. (El oráculo II)'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-111183059262262070</id><published>2005-03-26T09:43:00.000Z</published><updated>2005-03-26T10:23:59.376Z</updated><title type='text'>El oráculo</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;img title="300x400px - 26.6 Kbytes" alt="300x400px - 26.6 Kbytes" src="http://fotos.miarroba.com/fotos/1/4/14eade77.jpg" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;En el pueblo todos sabíamos que vivía solo y que nunca había tenido familia. Corpulento, de pocas palabras y ojos nerviosos, se dedicaba a cuidar los animales y el trozo de tierra del que subsistía. Entre la noche y el alba, lo oía cruzar el pueblo con su andar lento y pesado, dirigiendo el ganado por la cuesta arriba, con un cigarro medio apagado en la boca, mientras el sol despertaba los colores del monte. En invierno, cuando la nieve lo tapaba todo, se quedaba encerrado semanas enteras en su casa, asomándose de vez en cuando a la ventana para mirar el cielo.&lt;br /&gt;Su vida solitaria transcurría como la del pueblo, al ritmo de la lluvia, el sol y la nieve, entre las montañas que los separaban cincuenta años del presente, y con la tierra y unos cuantos vecinos callados como únicos testigos de su existencia.&lt;br /&gt;Una vez, yo no había nacido todavía, por la carretera de tierra que entonces era lo único que nos comunicaba con el mundo, subió un coche grande negro y aparcó donde pudo, a la entrada del pueblo. Dos hombres altos con traje y corbata, se bajaron y fueron hasta la puerta de su casa. Los ojos de las mujeres espiaban tras las celosías el paseo de estos dos astronautas en el planeta perdido de las calles de mi pueblo. Esperaron horas, hasta que él llegó de pastorear. No hablaron con nadie durante la espera, y respondían con sonrisas y asentimientos de la cabeza a las miradas entre temerosas y curiosas de unos cuantos chiquillos y mujeres. Cuando él llegó le susurraron unas palabras y entraron en la casa. No se sabe si pasaron la noche entera allí, pero al amanecer del día siguiente el coche ya se había ido y él salió como todos los días al monte.&lt;br /&gt;Jamás contó a nadie &lt;em&gt;quiénes eran esos hombres ni qué querían&lt;/em&gt;, pero volvieron muchas veces durante años, hasta que él murió. Una vez al año al menos. Siempre impecablemente vestidos y amables, en sus coches grandes y negros, sonriendo a los niños que como yo corríamos a su lado hasta la puerta de su casa.&lt;br /&gt;Nunca olvidaré aquella noche que me colé por la ventaba de atrás y agazapado en un rincón del piso de arriba oí lo que él les contaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-111183059262262070?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/111183059262262070/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=111183059262262070' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111183059262262070'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111183059262262070'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/03/el-orculo.html' title='El oráculo'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-111143486240845934</id><published>2005-03-21T19:50:00.000Z</published><updated>2007-11-01T17:39:39.629Z</updated><title type='text'>Malas noticias</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;El grifo goteaba en la cocina sobre los platos sucios. Los coches hacían ruido en la calle. El aire entraba suavemente por la ventana entreabierta empujando la cortina. &lt;em&gt;Dormía bocabajo respirando lentamente&lt;/em&gt;. El sol dibujaba rayas doradas en el suelo de madera al pasar por la persiana a medio bajar. El reloj digital marcaba las 09.33 en verde fosforito sobre la mesilla. Un pájaro se posó en la repisa de la ventana, tomó aliento y siguió volando. &lt;em&gt;Se agarraba a la almohada y estaba casi destapado&lt;/em&gt;. A veces se oía el zumbido del ascensor poniéndose en marcha. Una lavadora centrifugaba la ropa de algún vecino. Unos pantalones y una camisa se arrugaban en un rincón de la habitación. &lt;em&gt;Hacía un rato que el móvil había dejado de sonar encima de la mesa del salón, sin batería&lt;/em&gt;. Un claxon lejano intentaba mover un coche en doble fila. El marco del cuadro azul colgado en la pared reflejaba la luz del sol en el techo. Un cenicero lleno de colillas repartía ceniza silenciosamente debajo de la cama. &lt;em&gt;El mensaje en el buzón de voz del móvil era urgente y desesperado, alguien lloraba&lt;/em&gt;. Un portazo amortiguado se arrastró por el hueco de la escalera. Una persiana metálica abría un día de trabajo en la calle. Un libro se limpiaba el polvo con el airecillo de la mañana en la estantería. &lt;em&gt;El pelo sudado se le pegaba a la frente.&lt;/em&gt; Un cajón mal cerrado esperaba un empujón al orden. La luz le estaba ganando la batalla a la oscuridad en el pasillo. Un vaso vacío se sentía inútil al lado de unas gafas en la cómoda. Se revolvió un poco y siguió soñando que todo marchaba bien.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-111143486240845934?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/111143486240845934/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=111143486240845934' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111143486240845934'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111143486240845934'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/03/malas-noticias.html' title='Malas noticias'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-111083148986451901</id><published>2005-03-14T20:10:00.000Z</published><updated>2005-03-14T20:30:04.756Z</updated><title type='text'>Misterios perdidos (Manuscrito de Slome)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Traducción definitiva por el Dr. Cross del Manuscrito de Slome, aparecido en el desierto de Negev, junto a otros textos aun sin descifrar con una antigüedad estimada de 7.000 años.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Andamos todos en fila por el desierto. El calor es sofocante y pegajoso. Desde el cielo debemos parecer un ciempiés multicolor, al que se le van cayendo trozos cada poco tiempo. Al principio éramos unos mil quinientos voluntarios, pero después de veintisiete días de travesía sólo quedamos la tercera parte. Todos sujetamos nuestro paraguas con una mano y con la otra nos agarramos a la cuerda que nos une. A veces se nos hunden los pies en la arena, y los tropezones y las caídas son constantes. Cuando alguno cae no nos paramos, y si el caído no se levanta, lo desenganchamos del arnés que lo sujeta a la cuerda, le quitamos el paraguas y la mochila a juego que todos llevamos y lo abandonamos, por mas que nos duela, sin hacer caso de las súplicas, ni de los lloros.&lt;br /&gt;Nos mantenemos agrupados cerca de La Cabeza, a unos dos metros de distancia unos de otros, lo que provoca que arrastremos casi dos mil metros de cuerda por la arena, que va dejando una huella que el propio desierto se encarga de borrar.&lt;br /&gt;Cada pocas horas paramos a descansar. Nos enroscamos en espiral alrededor de La Cabeza y clavamos los paraguas en la arena formando una especie de refugio que nos protege un poco del sol. Nos sentamos, bebemos pequeños sorbos de agua y masticamos la carne seca que guardamos en las mochilas, entre gritos de ánimo y oraciones.&lt;br /&gt;Al oscurecer, La Cabeza comunica la orden de parar, y el último se une con el primero formando una circunferencia. Encendemos las linternas de luz azul que llevamos colgadas de nuestros cinturones, y giramos en circulo tres veces en el sentido de las agujas del reloj y dos en el contrario, &lt;em&gt;como está escrito&lt;/em&gt;. Luego nos enroscamos alrededor de La Cabeza, rezamos, cenamos otra vez carne seca y dormimos extenuados hasta la mañana siguiente.&lt;br /&gt;Así día tras día. La comunicación telepática entre nosotros está prohibida, para no interferir con La Cabeza, por lo que hablamos poco, ya que el calor y la arena resecan mucho la boca y la garganta y pronto empezará a faltar el agua. Las bajas y las dificultades hacen que los ánimos no estén muy altos, y ya no conozco a ninguno de los que quedan. Yo rezo para no perder la esperanza y caer al suelo sin fuerzas ni ánimos para levantarme. Debe ser horrible oír alejarse el tintineo de las linternas, el ruido de los pies arrastrándose por la arena, las voces roncas y los resoplidos de esfuerzo, observando como la cuerda pasa a tu lado, despacio, hasta que desaparece y te quedas sólo, en el más absoluto silencio, bajo el sol de este mundo perdido.&lt;br /&gt;Mientras camino sueño despierto con el Día del Contacto, observo el desierto, y me pregunto si todo esto merece la pena. Las pirámides en la arena, todos esos túneles bajo el hielo, las piedras ordenadas en los valles y ahora esta travesía con las linternas azules.&lt;br /&gt;Después de mil años encerrados en este dichoso planeta el tiempo se nos acaba y empiezo a pensar que vamos a morir todos. (…)&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-111083148986451901?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/111083148986451901/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=111083148986451901' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111083148986451901'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111083148986451901'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/03/misterios-perdidos-manuscrito-de-slome.html' title='Misterios perdidos (Manuscrito de Slome)'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-111031095091495406</id><published>2005-03-08T19:37:00.000Z</published><updated>2005-03-08T19:42:30.916Z</updated><title type='text'>Los reflejos de la tarde</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Caminaba despacio por el paseo. Las manos en los bolsillos del abrigo jugueteaban con el llavero del coche. Disfrutaba del sol de la tarde, de las figuras que formaban las sombras alargadas de árboles en el suelo, del olor a primavera que llegaba de las flores del boulevard. El buen humor que sentía al salir de la oficina hacía agradable y familiar el ajetreo de la gente, y que los colores amarillos y naranjas del atardecer brillaran por encima del ruido de los coches. Se recreaba en la idea de llegar a casa y cenar con ella. Era el momento que mas le gustaba del día.&lt;br /&gt;Sonó la horrible musiquilla que le había puesto al móvil, y que era incapaz de cambiar al anónimo y monótono pitido de antes. La voz de ella, alegre y cantarina como siempre, le explicó que no vendría a cenar, que estaba en casa de su amiga Fiorella, que tenían que hablar de sus cosas, le mandó besos y le dijo que le quería. Siguió andando, pensando en otras alternativas para la noche. No le molestaba que ella cenara fuera. Le gustaba verla contenta.&lt;br /&gt;Unos niños le adelantaron corriendo mientras su madre los perseguía con una niña de la mano. Vería un rato la televisión y después seguiría con el libro que estaba leyendo hasta que ella llegara. Se paró en el paso de cebra del final de paseo. La madre había gritado enfadada y los crios se quedaron clavados en el borde de la acera esperándola. Los coches pasaban rápidos reflejando en sus parabrisas el sol que se colaban entre los edificios. Con lo ojos entrecerrados le pareció ver a Fiorella durante un instante luminoso detrás del volante de su coche azul.&lt;br /&gt;El semáforo se puso verde y cruzó la calle. Las sombras de la tarde ya no le parecían interesantes. Se subió el cuello del abrigo y cogido de la mano de la duda siguió andando hacia casa.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-111031095091495406?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/111031095091495406/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=111031095091495406' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111031095091495406'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/111031095091495406'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/03/los-reflejos-de-la-tarde.html' title='Los reflejos de la tarde'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-110962235864429044</id><published>2005-02-28T20:21:00.000Z</published><updated>2005-02-28T20:33:37.190Z</updated><title type='text'>La estatua</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Desde el centro de la plaza miraba hacia el reloj de la torre. La esfera blanca e iluminada resplandecía como una luna, apareciendo poco a poco, segundo a segundo, conforme iba anocheciendo. Las manecillas se movían creando el tiempo para todos los demás, que cruzaban la plaza con los hombros encogidos por el frío. Inmóvil, incapaz de entender lo que significaba el movimiento constante de las agujas, no sentía pasar el tiempo porque para ella no existía. Cada instante rebotaba en sus ojos vacíos, y se esfumaba sin rastro, sin dejar huella ni recuerdo en su corazón de bronce, dejando que la realidad apareciera y desapareciera de forma simultanea, como un presentimiento justo después de despertar.&lt;br /&gt;La figura estática, rígida, de pie en lo alto del pedestal de mármol, con las manos levantadas al cielo, con la cabeza ligeramente inclinada hacia atrás y la boca entreabierta, como si acabase de cobrar vida, y de repente &lt;em&gt;hubiese comprendido&lt;/em&gt; que tiene mas de cien años, y que el anciano sentado en el banco de enfrente es el joven del abrigo gris y la bufanda azul que pasó corriendo por su lado una mañana de lluvia con una carpeta en la mano; que la niña que intentaba trepar hasta ella un dia de primavera, de fiesta y de procesiones, es esta tarde la madre que riñe al niño que corre hacia la fuente; y que su piel que fue de bronce reluciente está ahora manchada de arrugas y grietas enmohecidas.&lt;br /&gt;Suena siete campanadas en el reloj de la torre, se empiezan a encender las farolas y el anciano del banco de enfrente se marcha arrastrando los pies. Un vientecillo húmedo acaricia el rostro de la estatua y se lleva de su mejilla una lágrima oxidada.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-110962235864429044?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/110962235864429044/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=110962235864429044' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/110962235864429044'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/110962235864429044'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/02/la-estatua.html' title='La estatua'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-110901291093309102</id><published>2005-02-21T19:02:00.000Z</published><updated>2005-02-21T19:15:01.093Z</updated><title type='text'>Asesina a sueldo</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;En la esquina de la habitación hay un pequeño altar con velas encendidas, imágenes y santos. Rostros piadosos, caras angelicales, vírgenes con mantos dorados y niños en los brazos. Las llamas de las velas hacen bailar las sombras por las paredes de la sala en penumbra. Las ventanas y puertas cerradas encierran un aire antiguo y oscuro, lleno de olores intensos, espesos, casi líquidos.&lt;br /&gt;El sudor resbala por el cuello de la joven y moja su pelo largo y negro, mientras repite con los ojos entrecerrados oraciones en idiomas olvidados, moviendo imperceptiblemente la cabeza hacia delante y hacia atrás. Está de rodillas en el suelo, con los pies descalzos y las manos en el regazo sujetando una fotografía. Las pulseras de piedras azules de sus muñecas, los anillos de cristal en los dedos delgados, la cadena de oro blanco con el símbolo colgado, reflejan la luz débil y bailarina de las velas y acompañan el ritmo del rezo, de la invocación, del conjuro.&lt;br /&gt;El hombre de la fotografía pasea hasta su coche, después del día de trabajo. Tiene calor aunque en la calle ya hace frío. Se siente tan cansado como si hubiese estado corriendo dos horas. Se tambalea mientras intenta sujetarse a la pared. Cae al suelo, con las llaves del coche en la mano, de espaldas. Nota que le falta el aire, que se le hiela el corazón. Sólo oye un zumbido, monótono, formado por palabras extrañas, que cada vez es más fuerte, que se le mete por dentro, parándolo todo, rompiéndolo todo.&lt;br /&gt;La joven abre los ojos completamente, mostrando a la oscuridad su brillo gris, y deja de rezar. Acaricia el símbolo que cuelga de su cuello. Se pone de pie lentamente, con el flequillo sudado enmarañado en la frente. Se acerca al altar y coge el sobre con el dinero. Lo cuenta despacio. Sopla las velas una a una y la habitación se va quedando a oscuras, mientras ella aprieta el sobre con fuerza, intentando olvidar el remordimiento. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-110901291093309102?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/110901291093309102/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=110901291093309102' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/110901291093309102'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/110901291093309102'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/02/asesina-sueldo.html' title='Asesina a sueldo'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-110857584739065451</id><published>2005-02-16T17:42:00.000Z</published><updated>2005-02-16T18:02:42.836Z</updated><title type='text'>Mate en dos jugadas</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Salió de la cafetería a la acera. Se sujetaba el cuello del abrigo blanco con las dos manos, protegiéndose del frío que sentía. Inmóvil encima de las baldosas claras, observaba el final de la avenida desierta. Tenía el pelo castaño, liso y largo, la piel algo pálida y la mirada altiva y desafiante. Esperaba, indiferente a la gente que pasaba.&lt;br /&gt;Un coche negro apareció de una bocacalle y giró en dirección a la cafetería. Avanzó despacio, hasta pararse a su lado, con las luces de emergencia encendidas. De la puerta de atrás, la más cercana a la acera, salió un hombre alto vestido totalmente de negro. Se le acercaba sin dejar de mirarla a los ojos. Llevaba el pelo moreno largo y recogido en una larga cola que le llegaba hasta la cintura.&lt;br /&gt;La mujer lo miraba arrogante, sin dejar de sujetarse su abrigo blanco. El tiempo pareció empezar a correr más rápido para ella, se sintió débil e insegura, le parecía que un vacío se abría a sus pies, pero no perdió la compostura y mantuvo la mirada al caballero. Empezó a andar hacia la puerta abierta del coche negro. Durante un instante sus caras estuvieron a unos poco centímetros y ella tuvo fuerzas para susurrar con un leve temblor en los labios: “El Gran Maestro nos llevará a la victoria”.&lt;br /&gt;Luego subió al coche que arrancó y desapareció entre el tráfico.&lt;br /&gt;Él observó con una pequeña sonrisa de triunfo cómo se alejaba y después entró en la cafetería, esquivando a los que entraban y salían. Se sentó en un rincón, respirando hondo, recordando los ojos grises y asustados de la dama. Luego cerró los ojos y esperó a que el tiempo se parara.&lt;br /&gt;Un viejo camarero, con un delantal a cuadros negros y blancos, cogió el caballo de bronce que había encima de la mesa y lo colocó en una repisa, cerca de la puerta. Después, se puso a barrer esperando la próxima jugada.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-110857584739065451?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/110857584739065451/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=110857584739065451' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/110857584739065451'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/110857584739065451'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/02/mate-en-dos-jugadas.html' title='Mate en dos jugadas'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-110823703480655125</id><published>2005-02-12T19:21:00.000Z</published><updated>2005-02-13T11:04:18.093Z</updated><title type='text'>Los Ladrones de Recuerdos</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;img title="400x300px - 23.7 Kbytes" alt="400x300px - 23.7 Kbytes" src="http://fotos.miarroba.com/fotos/b/2/b2acd77d.jpg" /&gt;&lt;/em&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;em&gt;Extracto de la autobiografía inacabada de K. Vince, General del Ejercito de los Recuerdos. El texto completo ha desapararecido, probablemente destruido poco despues de La Guerra&lt;/em&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fueron tiempos difíciles. Cada noche nos acostábamos con el miedo de no saber si recordaríamos algo al despertar, si nos habrían robado nuestros recuerdos. Tardamos mucho en darnos cuenta de lo que sucedía, y eso hizo que La Guerra Contra Los Ladrones de Recuerdos fuese mas dura, mas larga y mas cruel.&lt;br /&gt;Al principio eran casos aislados. Nadie buscaba relaciones, causas, efectos. Simplemente alguien se levantaba por la mañana y le habían desaparecido todos los buenos recuerdos que tenía. Algunos ni siquiera se daban cuenta y seguían viviendo sin ellos, pero con el tiempo, la vida se les iba convirtiendo en un paseo por una acera de baldosas grises y monótonas. Perdían el interés por todo, se volvían tristes y huraños. El suicidio o la soledad eran los finales más habituales para esos paseos.&lt;br /&gt;Luego, el asunto empezó a complicarse. Nuestros amigos eran sólo sombras oscuras que deambulaban por jardines helados, nuestras mujeres e hijos lloraban todo el tiempo sin consuelo posible, los atardeceres rosas sobre ciudades iluminadas eran olvidados durante la noche por la mayoría de los ciudadanos, y en cambio, a la misma vez, de forma incomprensiblemente rápida y sin justificación alguna, algunos que siempre habían vivido en el borde de la depresión, empezaron a sonreír, a disfrutar de la vida como nunca se había visto. Era una felicidad suprema, un éxtasis continuo, una alegría nada contagiosa que no compartían con nadie, que les permitía vivir en encerrados en sí mismos sin necesidad de nada más, exprimiendo cada segundo del día, cada gesto, cada palabra.&lt;br /&gt;Fue entonces fue cuando empezaron las sospechas, y unos pocos empezamos a investigar, a vigilarlos. No tardamos en darnos cuenta de que &lt;em&gt;la gente no olvidaba sus buenos recuerdos, sino que se los estaban robando&lt;/em&gt;. Todavía no sabíamos cómo lo hacían, pero lo que si descubrimos enseguida era que estaban organizados, que su necesidad de recuerdos felices era cada vez mayor y que no tenían ningún tipo de escrúpulos para robárnoslos a nosotros.&lt;br /&gt;Ese fue el principio del Ejercito de los Recuerdos, la Resistencia, como lo llaman ahora. Hubo auténticos héroes en nuestras filas, gente que se jugó todo lo que tenía en la lucha. Vi a muchos ancianos olvidarse de sus nietos, a amigos que se cruzaban sin reconocerse, a enamorados que se miraban con indiferencia. En miles de batallas, de escaramuzas en la noche, fuimos descubriendo los secretos de Los Ladrones, sus métodos, y los fuimos eliminando sin piedad. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-110823703480655125?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/110823703480655125/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=110823703480655125' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/110823703480655125'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/110823703480655125'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/02/los-ladrones-de-recuerdos.html' title='Los Ladrones de Recuerdos'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-110780363874513888</id><published>2005-02-07T19:11:00.000Z</published><updated>2005-02-07T19:14:47.740Z</updated><title type='text'>Mujer pintando en la terraza</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Apoyó el pincel sobre el lienzo blanco, y lo fue bajando poco a poco. Conforme descendía, el azul de la pintura se volvía más débil y antes de llegar al borde de abajo ya no manchaba. Miraba el cielo por encima del caballete. Sus ojos absorbían el gris de las nubes oscuras de lluvia que venían empujadas por una brisa fría y suave. Mezcló un poco de azul y negro en la paleta y pintó una línea horizontal, que partía de la mitad de la primera, sin tocarla. Respiraba el olor a aguarrás, mezclado con el de la mañana brumosa y húmeda que se veía difuminada encima del horizonte de edificios de la ciudad.&lt;br /&gt;El pincel poco a poco iba cogiendo vida propia y ella solo tenía que respirar, concentrada en los colores. Tonos azules y grises, manchas negras, curvas amarillentas que aparecían en la tela, que se enroscaban en espirales, que dibujaban sin ella saberlo los paisajes donde vivían sus miedos, y los conjuraban, los removían, los mostraba como a través de una ventana empañada se ve la ciudad de noche. Aparecían detrás de cada color, de cada figura, y sólo tenía que no pensar mientras pintaba para enseñarlos y encerrarlos en una cárcel bidimensional y blanca, para verlos y perderles el respeto, para no tener que oírlos en las madrugadas silenciosas, para no tener que soñarlos en pesadillas olvidadas.&lt;br /&gt;Pintaba la mañana desapacible del mismo color que intuía el futuro, dejándose llevar, con los ojos entrecerrados y el airecillo fresco colándose por el cuello del jersey remangado, canturreando una canción inventada por lo bajo, sin miedo a que llegaran las nubes y mancharan el cuadro.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-110780363874513888?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/110780363874513888/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=110780363874513888' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/110780363874513888'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/110780363874513888'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/02/mujer-pintando-en-la-terraza.html' title='Mujer pintando en la terraza'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-110763285421514245</id><published>2005-02-05T19:46:00.000Z</published><updated>2005-02-05T19:55:53.100Z</updated><title type='text'>El Sector 27</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Mensaje interceptado por los Servicios de Seguridad del Sector 1.&lt;br /&gt;Remitente: Dr. Cross.&lt;br /&gt;Destinatario: Desconocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguimos encerrados en el laboratorio y ya son casi seis meses de trabajos y experimentos sin interrupción. El Sector 27 de la Zona de Investigación es como un pequeño pueblo y vivimos aislados del resto de la civilización, aunque somos conscientes de que el resultado de nuestras investigaciones va a cambiar el mundo tal y como lo conocemos. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El problema del picor en la planta de los pies parece no tener solución pero el equipo del Dr. Samuelson no desespera y sigue en su línea tradicional de investigación. Queny no se explica cómo han podido atrancarse en una cosa tan tonta y entre Berner y él se ha creado una polémica sobre la posibilidad de un error en la fase de cálculo.&lt;br /&gt;El tema de la invisibilidad nos trastorna a todos. Al principio era sólo una fantasía pero ahora que &lt;em&gt;hemos visto&lt;/em&gt; a personas invisibles, y que ya no nos asombra su compañía, no podemos dejar de fantasear sobre situaciones cotidianas en las que sería magnífico ser invisibles. Todos hablan del poder que esto supone, de las aplicaciones militares y comerciales, y de sus efectos en la sociedad cuando sea algo normal y cotidiano.&lt;br /&gt;Yo procuro no pensar demasiado en ello. Todavía no se han solucionado los efectos secundarios y algunos de los sujetos con los que se ha experimentado, viven completamente sedados, incapaces de soportar el terrible picor que provoca la invisibilidad en la planta de los pies.&lt;br /&gt;De momento la reversibilidad del proceso está controlada, pero es preciso saber cómo evoluciona el picor en el tiempo. Los últimos resultados que he leído son decepcionantes ya que la picazón no remite, y además parece aumentar, conforme pasan los días.&lt;br /&gt;Corre un siniestro rumor sobre un informe secreto en el Sector 21, dirigido por la Doctora Neegar, en el que se resume un experimento que consistía en amputar los pies al sujeto, para observar si existía traslación en el picor. Parece ser que éste se trasladó al cogote, justo encima de la nuca, con una fuerza que hizo perder el conocimiento al joven amputado.&lt;br /&gt;No he podido hablar todavía con ninguno de los “Invi”, como los llama Hoogan. Me gustaría comprobar en persona si es verdad que les sube el ego tanto que luego se vuelven insoportables.&lt;br /&gt;Mi plan está funcionando perfectamente y nadie sospecha nada, aunque tengo que estar muy atento porque el personal de seguridad es extremadamente eficaz.&lt;br /&gt;No dejo de acordarme de Patt.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Fin del mensaje.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-110763285421514245?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/110763285421514245/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=110763285421514245' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/110763285421514245'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/110763285421514245'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/02/el-sector-27.html' title='El Sector 27'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-110699136166877209</id><published>2005-01-29T09:33:00.001Z</published><updated>2010-05-26T09:32:49.398+01:00</updated><title type='text'>Reflectante</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Desde su atril observa las caras del público. Las cámaras se mueven alrededor suyo. Hay un silencio expectante en el plató. Se ajusta un poco la corbata y ordena los papeles inútiles de su discurso. Cuando el piloto rojo de su cámara se enciende, aclara un poco la garganta y con una sonrisa dice “Reflectantereflectantereflectante”, aunque en realidad quería decir “Buenas noches, idiotas”. El público estalla en carcajadas y aplausos. Suspira por lo bajo y sin perder la sonrisa continúa el discurso ”Reflectantereflectantereflectantereflectante”, mientras todos le miran embobados y felices y los índices de audiencia se disparan. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span class="fullpost"&gt;&lt;br /&gt;Todo había empezado hacía unos meses. Estaba por la tarde en casa después del trabajo, repasando el correo electrónico cuando se dio cuenta. Daba igual lo que tecleara porque sólo aparecía una palabra en pantalla del ordenador: “Reflectante”. Era una idiotez. Pensó que se le había metido un virus en el ordenador. Estuvo trasteando con el antivirus pero no se solucionaba. Decidió llamar por teléfono a un amigo con más conocimientos de informática que él. Se le puso la piel de gallina cuando al descolgar se oyó decir así mismo “Reflectantereflectante”. En realidad había querido decir “Hola, soy yo”, pero le había salido la polisílaba palabra. Pensó que se estaba obsesionado demasiado con el ordenador. Escuchó el “¿Qué?“de su amigo y contestó “Reflectante reflectantereflectante”. Miró el auricular como hipnotizado mientras el nerviosismo y la confusión le subían hasta el cerebro. Se había esforzado por decir “Tengo un virus en el ordenador”, pero había oído claramente, como repetía como un idiota en distintos tonos la palabreja. Volvió otra vez a gritar al teléfono que su ordenador estaba roto pero sólo se oyó, sobre el pitido del teléfono ya colgado, la repetición apresurada, ansiosa. de Reflectante reflectante reflectante reflectante.&lt;br /&gt;Desde ese momento había intentado cantar, leer en voz alta, escribir a mano con un papel y un lápiz, pero el resultado siempre era el mismo Reflectante. Con letras temblorosas escritas a bolígrafo en varios tamaños, con grande alaridos dados mientras intentaba vocalizar otras sílabas, en rápidos y obsesionados susurros. Incluso cuando dejó caer la cabeza sobre el teclado del ordenador, desesperado y agotado, en la pantalla apareció como una maldición una sucesión de Reflectantes.&lt;br /&gt;Su mujer llegó a casa tres horas después, y lo encontró acurrucado en un rincón del despacho donde tenía el ordenador. Repetía en voz baja la palabra, como un mantra misterioso y horrible que lo tuviera poseído. Intentó comunicarse con él, pero solo atinaba a balbucear “reflectante”, entre lágrimas y temblores. No hizo falta una ambulancia para llevarlo al hospital. Él se dejó llevar por ella. En realidad era lo que intentaba decirle “Me estoy volviendo loco… llévame a un médico… ¡Dios mío qué me está pasando!”.&lt;br /&gt;Los médicos de urgencias lo sedaron y empezaron a hacerle pruebas. Las explicaciones del siquiatra en las primeras horas incluían frases como “crisis nerviosa ocasionada por un shock emocional”. Después el asunto se fue complicando. Los análisis y tests no detectaban ninguna anomalía en su cerebro y la medicación sólo conseguía dormirlo. No tenía ningún antecedente de trastornos mentales y tampoco en su familia. Varios sicólogos intentaron un diagnóstico pero no acertaban a descubrir la causa. Se empezaron a manejar expresiones como “manía obsesiva”, y “paranoia”. Habían pasado dos semanas y todo seguía como al principio.&lt;br /&gt;Él, se sentía peor que nunca. Por una parte el medio físico a la enfermedad. La duda sobre si realmente estaba loco o no. Por otro lado, llevaba quince días sin poder comunicarse con nadie. No era capaz de decirle a su mujer que la quería, ni a los médicos que no lo durmieran más. Cuando se revolvía evitando la medicación lo sujetaban a la cama con correas. Esa falta de comunicación lo aterraba más que cualquier otra cosa. La soledad a la que se enfrentaba aparecía en sus pesadillas como una caída al vacío.&lt;br /&gt;El tiempo pasaba y los médicos cada vez le prestaban menos atención. Su mujer estaba asumiendo su “invalidez mental”. Las enfermeras empezaban a hacer chascarrillos sobre él. Era el loco más gracioso de la planta. Sólo cuando alguien estaba en silencio a su lado, sin hablar, se sentía normal. Los gestos y las caricias eran su única forma de comunicarse y demostrar afecto. Sus intentos por aprender el lenguaje de los sordomudos fueron horribles, escalofriantes y lo sumieron en una depresión. Sólo consiguió gesticular las letras R-E-F-L-E-C-T-A-N-T-E, y en ese orden.&lt;br /&gt;Fue entonces, en ese momento de desesperación, justo cuando estaba al borde del precipicio que separa el sinsentido de la razón, cuando empezó la verdadera locura.&lt;br /&gt;Una de las enfermeras de su planta, la que más se reía de lo gracioso que era el paciente que sólo repetía Reflectantereflectante, salió una noche con sus amigas de fiesta y se tomó dos copas de más. En un bar con dos casadas, una divorciada, dos enfermeras solteras de treinta y cinco años, tres jarras de cerveza vacías y tres rondas de cubatas desperdigadas por la mesa, se partían de risa contando historias de maridos, ligues y pacientes locos que repetían palabras como borrachos. Tres días después, una de las casadas le contó la historia a su compañera de gimnasio, mientras intentaba liquidar los restos del alcohol que, según ella, hacían que no le entraran los pantalones. La compañera de gimnasio, se fue al cine con un exnovio al que hacía tiempo que no veía y con el que no tenía nada que hablar, así que le contó la historia del loco para evitar el embarazoso silencio que se había creado mientras hacían cola para comprar las entradas. El exnovio se fue a Madrid a ver a su hermano, que vivía con su compañero sentimental en la capital porque “no soportaba la presión de ser gay en una capital de provincia”. En la cena, para no hablar de la familia, contó que estaba intentando volver con su antigua novia y la pareja se ofreció a analizar la cita. La historia del hombre reflectante les hizo gracia, pero pronosticaron que ella no volvería con él y fallaron. El compañero sentimental trabajaba en la televisión local de su barrio, de redactor, aunque era chico para todo, y en un “brainstormin” para un nuevo programa propuso entrevistar al loco que repetía sólo una palabra y el caso es que un mes después de la juerga de la enfermera, un gay que estrenaba trabajo de reportero, y un cámara becario, entraron en la habitación del hospital de Murcia, decididos a entrevistar al demente, costase lo que costase.&lt;br /&gt;Estaba solo, aburrido de leer y de ver la televisión. Le habían quitado prácticamente toda la medicación, y su tratamiento consistía en la visita de un psicólogo por la mañana y otro por la tarde. En realidad sabía que si no lo habían mandado ya a casa era porque su mujer les había dicho a los médicos que no se responsabilizaba de él. Ante la pregunta “¿Puedo hablar con usted?, es para la tele.”, se quedó un momento pensando. Al fin, asintió con la cabeza e hizo un gesto con la mano para que esperaran. Se estaba acostumbrando a no hablar. Se arreglo un poco el pelo delante del espejo, y les indicó con un gesto que salieran al pasillo. No quería que le grabaran en la habitación. Todavía sin entender muy bien de qué iba el asunto, se encontró con una batería de preguntas “¿Por qué has tomado la decisión de usar sólo la palabra REFLECTANTE?, ¿Tiene un significado especial para ti?, ¿Puedes elegir la palabra que vas a usar?”. No le gustaba mucho ni el tuteo del entrevistador ni las preguntas idiotas que le hacían, así que cuando los mandó a los dos a tomar por culo su Reflectantereflectantereflectante sonó de lo mas agresivo y cabreado. Esto sólo hizo animar a los aguerridos reporteros que siguieron preguntando, mientras él los insultaba y se volvía a su habitación.&lt;br /&gt;Los cinco minutos de entrevista fueron un éxito en la televisión local. La gente se partía de risa. Un programa de una emisora nacional, con contenidos medidos al milímetro por la audiencia que generaban, vio brillar el filón se lanzó a explotarlo. Contactaron con él y le ofrecieron lo mismo que había estado ganando antes trabajando en un año, por otra entrevista. Consciente de que no tenía ningún futuro en su carrera profesional, de que su mujer hacía quince días que no venía a visitarlo y tres que no le cogía el teléfono, sopesó los pros y los contras y decidió coger el dinero, hacer la entrevista y marcharse del hospital. De todas formas estaba claro que lo suyo no era normal, y eso que nadie lo había visto todavía tocar un ordenador…&lt;br /&gt;Lo sentaron detrás de una mesa de despacho, con su traje de ir al trabajo, y se dedicó durante treinta minutos a contestar a las preguntas del entrevistador. No eran mucho más inteligentes que las del compañero sentimental, pero pensando en el dinero, las contestó todas. Construía las frases en su cerebro y después hablaba. Hubo contestaciones de más de tres minutos seguidos de refectantereflectante.&lt;br /&gt;Cuando unos días después emitieron la entrevista él ya no estaba en el hospital. Había vuelto a su casa donde los armarios revueltos sin la ropa de su mujer y una nota de despedida le enseñaron lo solo que estaba.&lt;br /&gt;La gente se tragaba la entrevista de treinta minutos y se reían sin parar. Los invitados al debate no pudieron hablar de otra cosa. Unos decían que estaba loco, otros que era muy listo y que lo hacía por dinero. En otros debates de otros programas empezaron a llamarlo aprovechado, por querer reírse de la audiencia saliendo en la televisión y cobrando. No se hablaba de otra cosa. Había gente que llamaba indignada a los programas, porque se estaban riendo de un enfermo, personas a las que no había visto jamás en su vida inventaban historias sobre él y las contaban en directo por teléfono.&lt;br /&gt;Acudió a muchos programas. En la calle la gente se saludaba y se despedía diciendo reflectante. Era la frase de moda. Se utilizaba para todo. En las tertulias matutinas, intentaron “acercarse a la persona, y conocer su verdadero interior”, en montones de entrevistas.&lt;br /&gt;Ganaba dinero de una forma que nunca había imaginado. La canción de moda del verano, pachanguera y repetitiva tenía un estribillo que decía reflectantetantetante, que le reportaba enormes derechos de autor. Incluso firmó libros a lectores de 126 páginas de Reflectantes. Le salieron imitadores con otras palabras, como Catarsis o Paralelo, pero no fue difícil descubrir que mentían, que eran capaces de decir mas palabras.&lt;br /&gt;Ahora era uno de los personajes mas queridos y conocidos del país. No había hecho ningún amigo en todo este tiempo. No había podido remediar la soledad de aquellos dias del hospital. Cuando podía hablar y comunicarse nadie le escuchaba y ahora que no decía nada era escuchado con devoción. El deporte nacional era interpretar sus reflectantes. Todos intuían que decía lo que ellos querían decir, e incluso hubo algunos que se molestaron por lo inapropiado se sus reflectantes. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sus asesores le aseguraron que era el momento de dar el paso.&lt;br /&gt;Delante de las cámaras, con su traje azul y su sonrisa algo desdibujada, sigue con su discurso, y mientras todos escuchan atentamente las razones por las que unos “imbéciles como vosotros me vais a votar”, en la sala se sólo oye, como un zumbido. reflenatereflectantereflectante. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;&lt;span class="shortpost"&gt;&lt;a href="http://azulinante.blogspot.com/2005/01/reflectante.html"&gt;Leer mas... &lt;/a&gt;&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-110699136166877209?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/110699136166877209/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=110699136166877209' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/110699136166877209'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/110699136166877209'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/01/reflectante.html' title='Reflectante'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-110634057738683144</id><published>2005-01-21T20:48:00.000Z</published><updated>2005-01-31T18:06:10.020Z</updated><title type='text'>Mirando a la calle</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;p align="center"&gt;&lt;img src="http://fotos.miarroba.com/fotos/7/c/7c1f28f8.jpg" /&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Fotografía original de dp.&lt;/span&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;-----&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Desde la ventana se veía la calle. Pasaba gente andando y los coches se amontonaban en el semáforo de la esquina. Todo el mundo entraba y salía de las tiendas que estaban a punto de cerrar. Aparecían con una bolsa en una mano y con la otra se abrochaban el abrigo, se quedaban un instante parados en la puerta, y después se incorporaban al río humano de la acera, esquivando los árboles que estaban en el borde.&lt;br /&gt;La circulación era en un solo sentido y desde el segundo piso donde estaba la ventana se podía ver la cara de los conductores, acelerando y frenando, metiendo primera y punto muerto, bailando ordenadamente al ritmo de colores rojo y verde que marcaba el semáforo. Los peatones acompañaban en la coreografía cruzando por el paso de cebra todos a la vez, esquivando a los que venían de frente y apresurando el paso cuando el muñequito verde empezaba a dar parpadeantes señales de querer desaparecer y esconderse, para ser sustituido por el hombre de rojo, que indicaba el momento de detenerse, de ver pasar los automóviles, y que completaba el corto ciclo de sol y luna que alumbraba el paso de cebra.&lt;br /&gt;Dentro de la habitación se escuchaba música. Sonaba despacio, en inglés, arrastrando trozos de películas antiguas por el ambiente, por la alfombra del suelo, por los muebles viejos de madera, y llenando de humo invisible y denso el cuarto.&lt;br /&gt;Tenía la cabeza apoyada en el cristal de la ventana, algo húmedo por la diferencia de temperatura con el exterior. Poco a poco la habitación se quedaba a oscuras y las farolas empezaban a despertar, a calentar sus corazones luminosos y cronometrados. Hacía un rato que los coches habían encendido los faros. Encima de una silla estaba su ropa. Un traje oscuro, una camisa blanca y una corbata azul. En el suelo un par de zapatos, que parecían que lo miraban.&lt;br /&gt;Se vistió despacio, dejando que la luz anaranjada de las farolas de la calle fuese entrando por la ventana. Se contempló un momento en el espejo antes de salir, ya casi en penumbra. Apagó la música y el ronroneo del tráfico de la calle entró en la habitación. Mientras cerraba la puerta por fuera sintió el cambio de temperatura y el frío que hacía en la calle. Se palpó el revolver cargado que llevaba escondido en la parte de atrás del cinturón y se fue a buscarlo. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-110634057738683144?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/110634057738683144/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=110634057738683144' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/110634057738683144'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/110634057738683144'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2005/01/mirando-la-calle.html' title='Mirando a la calle'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-110253407314516024</id><published>2004-12-08T19:24:00.000Z</published><updated>2004-12-08T19:27:53.146Z</updated><title type='text'>Tomando café.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Se juntaron la tristeza y la soledad y se fueron a tomar café. Pidieron lluvia, por tomar algo más, y compraron al vendedor de lotería lágrimas de desesperación, para el sorteo de ayer. Hablaron de sus cosas, mientras hacían caer las hojas en otoño, y pintaron unas ojeras en la cara del que estaba en la sala de espera de un hospital. A la tristeza le dio por reírse, y su sonrisa se convirtió en el suspiro de un anciano solitario en el parque.  Pasaron la tarde así. Contando chismes y haciendo bromas. Hablando de lo bonita que estaba la ciudad y de lo bien que le sentaba a la soledad ese jersey nuevo, de las rebajas, y al remover el azúcar con la cucharilla, llenaban de amargura las tardes que pasaba enfrente del televisor esa mujer que vive sola en el piso de arriba. Con cada sorbo marcaban el ritmo de los corazones que esperan una llamada de teléfono, y con sus bromas llenaban de recuerdos la nochebuena del viudo.&lt;br /&gt;Quedaron en volver a verse pronto, un día de estos, y hacer llorar en silencio a ese que está leyendo en la pantalla del ordenador.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-110253407314516024?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/110253407314516024/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=110253407314516024' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/110253407314516024'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/110253407314516024'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2004/12/tomando-caf.html' title='Tomando café.'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-110132666266551106</id><published>2004-11-24T20:02:00.000Z</published><updated>2004-11-24T20:13:11.060Z</updated><title type='text'>El autobus</title><content type='html'>&lt;p align="justify"&gt;Estaba sentado en el autobús que todos los días le llevaba y le traía del trabajo a casa. Las mismas caras, los mismos trajes, las mismas miradas perdidas a través de las ventanillas. Hasta los asientos estaban tácitamente repartidos entre los viajeros que a diario llegaban casi hasta el final de la línea. Normalmente no hacía nada, sólo escuchaba música y observaba la gente que subía y bajaba en las paradas, aguantando los acelerones y frenazos.&lt;br /&gt;Hoy no podía quitar la vista del asiento de enfrente. Estaba vacío.&lt;br /&gt;Su pasajero habitual era un hombre de unos cincuenta años, que siempre llevaba corbata y una carpeta sin cerrar de la que sobresalían papeles. En invierno llevaba una gabardina gris que a veces se quitaba y colocaba en sus rodillas, debajo de la carpeta. Si el siento de al lado no estaba ocupado lo dejaba todo allí, y entonces estaba todo el tiempo pendiente, con su mirada huidiza, como de ratón de biblioteca, de los que subían, por si querían sentarse.&lt;br /&gt;Nunca había hablado con él, ni le había prestado una atención especial. Pero ahora su asiento vacío en el autobús le trastornaba.&lt;br /&gt;Tenía en sus manos sudadas un pequeño sobre marrón que contenía un papel doblado. Se lo había dejado el hombre de la corbata el día anterior. Al coger su gabardina y sus papeles se lo dejó en el asiento y cuando él intentó devolvérselo ya se habían cerrado las puertas y el hombre había bajado. Decidió cogerlo, Al fin y al cabo lo mas seguro es que lo viese al día siguiente. Le gustaba ser amable con desconocidos. Por el tamaño parecía una felicitación o una invitación. No estaba cerrado y eso parecía quitarle importancia a lo que llevaba dentro. Dudó unos segundos antes de abrirlo, pero al fin no se resistió.&lt;br /&gt;Un cuartilla doblada, escrita a mano, con una letra antigua y cuidada, en tinta azul, respetando los márgenes y bien centrada:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;“ &lt;em&gt;No os echéis la culpa. Sólo yo lo he decidido y bastante habéis hecho por mí. No puedo soportarlo más. La muerte es la única salida a mi tristeza. Os quiero&lt;/em&gt;.”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Seguía sin poder apartar la vista del asiento vacío. El autobús llegó a su parada. Tiró el sobre al suelo y bajó, todavía aturdido. &lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Una chica que se sentaba habitualmente un poco mas atrás a la derecha, vio caer el sobre, pero cuando intentó avisarle ya se había cerrado las puertas. Ella se quedó con el sobre en la mano, pensando en que se lo podía entregar al día siguiente. Se había fijado alguna vez en el chico de los auriculares y el pelo corto y sabía que se subía una parada después que ella. Mientras volvía a su asiento miró el sobre, y al ver que no estaba cerrado  empezó a dudar sobre si debía leerlo o no.&lt;/p&gt;&lt;p align="justify"&gt;Mientras tanto, él se alejaba andando por la acera, con las manos en los bolsillos del abrigo, diciéndose a si mismo que no volvería a coger nunca ese autobús.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-110132666266551106?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/110132666266551106/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=110132666266551106' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/110132666266551106'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/110132666266551106'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2004/11/el-autobus.html' title='El autobus'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-109750947052495958</id><published>2004-10-11T16:23:00.000+01:00</published><updated>2004-10-11T16:48:21.733+01:00</updated><title type='text'>Historia real</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Le pusieron el café con leche delante, en el borde de la barra, en el hueco que dejaba la vitrina de aperitivos. Sentado en el taburete, sostenía el móvil con una mano, marcando una y otra vez la tecla de rellamada, dejándolo sonar hasta que se cortaba. Con la otra mano agarraba una bolsa pequeña de El Corte Inglés. La cafetería era estrecha y los vecinos de barra estaban codo con codo. Tenía la sensación de que el único que no era habitual allí era él. Las conversaciones flotaban en el ambiente, por encima del pitido repetitivo del móvil. La camarera se movía ágil, poniendo café y sonrisas a los clientes. Él se veiá reflejado en el espejo de encima del botellero. Parecía concentrado, y le  agradó verse así. Decidió dejar de insistir con el teléfono. Se lo guardó en un bolsillo y le echó el azucar al café. Mientras lo removía tranquilo procuró no cambiar el gesto, mirándose en el espejo, sólo por estar entretenido. A su izquierda un señor con traje le comentaba a la camarera lo mal que le parecía que en en la puerta de la cafetería hubiese un puesto de flores ambulante.La camarera asentía, y luego dijo que no molestaban y que despues lo dejaban todo limpio. El hombre miró a los lados buscando comprensión, y sólo encontró el rostro concentrado de él, que parecía no haber oído nada. En realidad estaba muy pendiente, y había disfrutado mucho rehusando la petición de comprensión del señor trajeado, sin tener que haber abierto siquiera la boca.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Bebía el café con leche a tragos largos. Cuando apuró la taza, el otro hombre que tenía a derecha le tocó el brazo y le preguntó si se llamaba Ivan. Él no se llamaba Ivan. Se lo dijo al hombre con voz lenta, e intentando no cambiar el gesto de la cara. El hombre le dijo que se parecía bastante a un tal Ivan. El asintío sin hablar, siguió mirando al frente, y llamó a la camarera. Pagó un euro y se marchó. No le gustó nada que ese hombre le confundiera con otro.  En la calle, sacó el móvil del bolsillo y marcó de nuevo, mientras empezaba a caminar.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-109750947052495958?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/109750947052495958/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=109750947052495958' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/109750947052495958'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/109750947052495958'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2004/10/historia-real.html' title='Historia real'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-5040771.post-109368879861122427</id><published>2004-08-28T11:26:00.000+01:00</published><updated>2005-02-16T17:54:14.753Z</updated><title type='text'>La puerta de atrás</title><content type='html'>&lt;p align="center"&gt;&lt;a href="http://photos1.blogger.com/img/97/1152/1024/pruebas%20026.1.jpg"&gt;&lt;img style="BORDER-RIGHT: #ffffff 2px solid; BORDER-TOP: #ffffff 2px solid; MARGIN: 2px; BORDER-LEFT: #ffffff 2px solid; BORDER-BOTTOM: #ffffff 2px solid" src="http://photos1.blogger.com/img/97/1152/400/pruebas%20026.1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/p&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;br /&gt;Una salida de emergencia en medio de la oscuridad. &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;Una puerta discreta y escondida por donde poder escapar. &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;Como una página en blanco.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/5040771-109368879861122427?l=azulinante.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://azulinante.blogspot.com/feeds/109368879861122427/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=5040771&amp;postID=109368879861122427' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/109368879861122427'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/5040771/posts/default/109368879861122427'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://azulinante.blogspot.com/2004/08/la-puerta-de-atrs.html' title='La puerta de atrás'/><author><name>Cross</name><uri>http://www.blogger.com/profile/12211575944210369716</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
